El director de Mercedes-Benz Vitoria, Bernd Krottmayer, ha comentado durante la visita que este año la fábrica vitoriana va bien, mejorando las cifras de fabricación del año pasado, y que ha bajado la tasa de absentismo.
El Gobierno Vasco y Mercedes-Benz invertirán 181 millones de euros en tres años, del 2026 al 2028, para aplicar la fabricación flexible en su planta de Vitoria y en los proveedores vascos de la factoría.
61 millones se destinarán a investigación y desarrollo tecnológico. El proyecto será liderado por Mercedes-Benz e implicará a 11 empresas vascas que van a participar en esta experiencia para adaptar la fabricación de manera flexible a los retos de la nueva automoción.
Krottmayer ha explicado que el proyecto permitirá flexibilizar las líneas de producción para poder producir diferentes tipos de vehículos en la misma planta.
Mercedes aportará 20 de los 181 millones.
Además del arranque del modelo Mercedes-Benz VLE (eléctrico) este año, la planta de Vitoria, que combina la fabricación de los modelos de combustión con los eléctricos, tiene por delante varios lanzamientos.
«La fábrica del futuro»
El director de Mercedes-Benz Vitoria ha remarcado: «Invertimos en Vitoria porque queremos asegurar que nuestra planta siga siendo una de las más competitivas del grupo Mercedes-Benz. Para conseguirlo, la flexibilidad de nuestras instalaciones y procesos es clave, ya que nos permite adaptarnos con mayor rapidez a los cambios del mercado».
Mercedes-Benz Vitoria liderará un proyecto que implicará a 11 empresas vascas, 9 de ellas pymes, y contará con la participación de agentes de la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación con Tecnalia al frente y el clúster ACICAE, así como con la colaboración de la unidad de I+D BAM.
Borja García, consejero delegado de una de las participantes, la pyme del grupo Mondragón MB sistemas, ha explicado que su aporte al proyecto consistirá en la aplicación de la inteligencia artificial al gran número de datos que recopilan en la fabricación.
El lehendakari, Imanol Pradales, ha comentado que «la carrera por hacer realidad la fábrica del futuro ya está en marcha y Euskadi tiene que luchar por estar entre los mejores». «Para ello -ha añadido- necesitamos más centros de decisión, empresas de mayor tamaño, mayor intensidad tecnológica y una industria descarbonizada que no pierda competitividad. Y Europa debe tomar las decisiones adecuadas para proteger su mercado y su industria».
Por su parte, el diputado general de Álava, Ramiro González, ha puesto en valor el papel de Mercedes-Benz en sus siete décadas de vida en el territorio: “Es uno de los grandes activos industriales y su impacto trasciende los límites de la propia fábrica, llegando a los 40.000 empleos directos e indirectos. Por ello sus inversiones nos permiten mirar hacia el futuro desde la posición privilegiada de liderar la transformación del sector de la automoción en Europa».
Uno de los 25 proyectos transformadores de la industria vasca
Este proyecto de Mercedes es uno de los 25 proyectos transformadores del plan vasco Industria 2030, de los ya se han lanzado 18: 7 liderados por el sector privado y 11 por el sector público
Los proyectos liderados por el sector público son: ESG Euskadi; Euskadi: Climate Change adaptation living lab; Euskadi SpaceLab (ESA BIC); Desarrollo Energías Renovables; Mejora de los procesos administrativos (Autopista Regulatoria); Reserva estratégica de suelo industrial e infraestructuras; Fondo Scale Up; Euskorpus; Basque Zirkular Metals; Planificación de las redes eléctricas vascas; y Emakumea Industriara.
Los seis proyectos liderados por el sector privado presentados antes que el de Mercedes-Benz Vitoria son: Nuevas Arquitecturas de Motor Aeronáutico para la Aviación Sostenible y Competitiva en Euskadi; ROBOOST; Hidrogeles Inteligentes para la Nanomedicina Personalizada; Hub de Combustibles Renovables; Grid4Industry; y Zero Emissions Marine Boat.
Estos siete proyectos transformadores suponen una inversión inicial de más de 860 millones de euros, de los cuales 429 millones se destinan a I+D y desarrollo tecnológico. EFE








