El curso escolar ha empezado este lunes en Euskadi con 280.386 alumnos de Educación Infantil, Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, lo que significa un descenso del 4,2 % en comparación con el curso anterior (12.291 estudiantes menos).
La consejera de Educación, Begoña Pedrosa, ha visitado hoy el CEIP Mendiko Eskola de Amurrio (Álava) con motivo del inicio de un curso en el que sobre todo ha bajado el alumnado de Bachillerato, donde se han matriculado 31.141 personas, es decir un 5,8 % menos. En Infantil hay 53.611 matriculaciones (-4,4 %), en Primaria 108.569 (-4,7 %) y en la ESO 87.065 (-2,8 %).
En comparación con el curso 2021-2022 el descenso de alumnos ha sido del 9,4 % ya que hace cinco años había 309.405 alumnos. La reducción es especialmente significativa en Infantil, con un 15,7 % menos, y en Primaria, con un 13,7 % menos; mientras que en la ESO, las matriculas se mantienen estables y solo bajan un 0,3 %.
Este curso la mitad de los alumnos de están en la red pública, con un 50,7 % del total y 142.097 estudiantes, mientras que concertada educa al 49,3 %, es decir a 138.289 alumnos.
Casi 8 de cada 10 alumnos (en concreto, el 79,4 %) estudia en el modelo D, con un total de 222.578. El modelo B representa el 15,6 % y el A el 5 %.
Se prevé que este año la matrícula viva, que recoge las incorporaciones de alumnado al sistema educativo a lo largo del curso, alcance los 6.500 estudiantes.
Al margen del alumnado, la red pública cuenta este año con más de 32.000 profesionales, entre personal docente y otros perfiles. Para atender la diversidad en las aulas se incorporan 328 nuevos profesionales, un 6,4 % más y se llega a 5.476 profesionales.
«Aprender más y mejor»
La consejera se ha marcado para este curso como objetivo «que el alumnado aprenda más y mejor y que lo haga en entornos seguros, inclusivos y que favorezcan su bienestar», algo que «requiere tiempo, estabilidad y acompañamiento».
Por eso, por primera vez el Departamento plantea un horizonte de dos años en la planificación para así «dar continuidad a las prioridades que nos marcamos: la mejora de los aprendizajes, la competencia lectora, matemática y científica, el euskera y el plurilingüismo, la convivencia y el bienestar».
Esta planificación a dos años está vinculada a la Estrategia Integral para la Mejora de los Resultados Educativos 2025-2028.
Una de las prioridades para este periodo de dos años es la mejora de las competencias matemática, científica y sobre todo lectora, que adquiere «una relevancia especial en un contexto marcado por la creciente presencia de pantallas, mensajes breves y contenidos de consumo rápido», ha explicado Educación en una nota.
Por otro lado, se refuerza el ‘Proyecto Lingüístico de Centro’, que deberá tener en cuenta la realidad lingüística de cada comunidad educativa.
En Secundaria, una de las novedades es el despliegue de Hezi+, que busca mejorar los resultados educativos, reforzar la equidad, reorganizar tiempos y espacios y ampliar las oportunidades de aprendizaje; mientras que en Bachillerato se potenciará el análisis de los resultados de la PAU como fuente de información para mejor la formación.
Otro ámbito prioritario consistirá en trabajar la salud digital, para lo que se promoverá un uso consciente y adecuado de las pantallas. «Nuestra responsabilidad es enseñar a utilizar la tecnología y la inteligencia artificial de manera segura, saludable y ética», ha explicado Pedrosa. EFE






