La alubia blanca arrocina ha sido el ingrediente principal del concurso gastronómico de los blusas y neskas, que este sábado celebran en las fiestas de Vitoria el día de los veteranos, cuya vitalidad ha quedado patente en los bailes del meneíto.
La penúltima jornada de las fiestas de Vitoria ha comenzado con la misa en la parroquia de San Miguel y con la ofrenda floral a la Virgen Blanca realizada por un centenar de blusas y neskas. Hasta se han atrevido a bailar un aurresku.
Tras la ofrenda, los veteranos han posado en las escalinatas y han disfrutado de un desayuno popular a base de kokotxos (pequeños bizcochos).
Mientras, en la Plaza de España se ha celebrado el concurso gastronómico que organiza la cuadrilla ‘Bereziak’, donde 19 cuadrillas han presentado un plato.
Antes debía de tener como ingrediente la patata alavesa, en los últimos años han sido los garbanzos y este año, la alubia blanca arrocina.
Cada uno ha podido presentar el plato como quiera, hasta en pastel, mousse o tortilla, pero siempre a partir de esta alubia, la gran desconocida, pero igualmente deliciosa. Es una variedad pequeña, con poca piel, blanquita como la txapela del Gorbea en invierno y muy digestiva. Lo que es una alubia ligera.
En la misma plaza, junto al concurso gastronómico, el bebercio: cata de vinos de Rioja Alavesa, con tres euros de donativo para la Cruz Roja, que se podía beber a lo fino, en copa, o a lo popular, en porrón, degustación de chorizo con sidra e incluso de rebujito alavés, creado en Kuartango, que combina txakoli alavés con agua carbonatada y un toque de licor de naranja Karpy.
Peor trataban al vino en el concurso de al lado, de lanzamiento de bota. Como en los juegos olímpicos, pero sin coger impulso, los odres salían volando ocho o diez metros.
Mientras las cuadrillas de blusas cocinaban los platos para el concurso gastronómico, otra cuadrilla, ‘Nekazariak’, celebraba en la Plaza de la Provincia el ‘Meneíto veterano’, un concurso de baile por parejas para los mayores.
Una docena de parejas se han animado a demostrar su arte al ritmo de habaneras, pasodobles y jotas.
Todo por seguir la fiesta, que esta tarde volverá a coger impulso con el paseíllo, la final de pelota del torneo La Blanca, y por la noche, el concierto principal de otros veteranos, Celtas Cortos, que este año celebran su 40 aniversario en la música. EFE

















El paseíllo de los blusas no tiene sentido. Propuesta ya que no hay toros pq no se traslada las vaquillas a un horario de tarde y el paseíllo es la subida a las vaquillas y otro con la bajada de las vaquillas como se hacía antes pero en vez de toros vaquillas. denle una vuelta.
lo único bueno el concierto de celtas cortos , que ganas que llegue el días 9 de agosto
¡Aúpa los Blusas y Neskas veteranos y veteranas! Siempre que este día los veo, saludo a muchos conocidos entre ellos y los acompaño un buen rato. Dan alegría, clase, recuerdos y prestigio a nuestras Fiestas de la Blanca ¡Aúpa todos! Ellos y ellas.