La cifra de gastos de blusas y neskas durante las fiestas de Vitoria son importantes. Mueven el arbolito de la hostelería con fuerza. En comer y beber superan de largo los 3 millones de euros.
La revista vitoriana Dato Económico ha hecho números con ayuda del Celedón Iñaki Kerejazu en su debate anual. También la concejala de Cultura, Sonia Díaz de Corcuera, estaba presnte.
- El jefe de los blusas avanzó la existencias de 32 cuadrillas que suman alrededor de 8.000 componentes en total.
«Estamos en un momento en el que hay que aprovechar ese tirón. En las cuadrillas cada año se organizan más conciertos a la tarde y demás actos, y eso para el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz es un filón”, apunta Kerejazu.
- Gastos de entrada de blusas y neskas: 2,5 millones de euros
Cada blusa pone entre 240 y 350 euros para comer y beber dentro de la cuadrilla (y para el gasto de la charanga).
Esta apuesta inicial alcanza los 2,5 millones de euros, a los que hay que añadir el dinero que cada uno de los blusas gasta individualmente. La cifra total supera de largo los 3 millones de euros.
«Gastamos mucho dinero en los bares”, añade Iñaki Kerejazu. Beben y comen al margen de lo previsto, compran cachivaches en los puestos, usan transporte…
LISTAS DE ESPERA
Las listas de espera de las cuadrillas son importantes. El número de personas a las que les gustaría formar parte es significativo: “ninguna cuadrilla tiene sitio, en la nuestra cuadrilla hay 200 personas en lista de espera”, concluye Celedón.
KALEJIRA
Y ese éxito se demostró ayer en el primer paseíllo o kalejira. Multitudes de blusas. ¡Una odisea! Como la película que proyectan ahora los cines.
OPINION
Los blusas y neskas son ese fenómeno vitoriano que unos denostan y otros veneran, pero que nadie puede negar: mueven la ciudad.
Son identidad, ruido, tradición y, sobre todo, economía pura.
Gastan, consumen, llenan bares, ocupan calles y arrastran a miles de personas que salen a verles… y que también gastan.
Cada paseíllo, cada cuadrilla, cada tarde de fiesta es una inyección directa de dinero en hostelería, comercio y transporte.
Puedes discutir su estilo, su volumen o sus excesos, pero no su impacto: sin blusas y neskas, la economía de Vitoria en fiestas sería otra cosa. Mucho más pequeña. Mucho menos viva.









a cambio de nada. Porque ni luce, ni animan, es puro ruido.
Lo que no tiene sentido es el paseillo único.
Horas y horas en Olaguibel con los camiones con los grupos eléctricos y la música a toda hostia, además de la charanga y el pesao del altavoz
Hay mediciones por encima de los 90 db a las seis de la tarde. No entiendo cómo los vecinos no denuncian….. Y el Hospital al lado.
La solución podría pasar por salir la mitad de las cuadrillas por el centro y la otra mitad por Sancho el Sabio o por Gorbea o Zabalgana…yo qué sé.
Cada vez se ven mas aitas con crios y cascos en las orejas para protegerlos. Ya no somo en el » paseillo» Esto no es ni normal. Y todo bajo litros y litros de alcohol.
Yo he salido muuuuchos alos de BLUSA y ahora mismo me da vergüenza.
Tenemos que darle una ,o varias vueltas.