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Osakidetza diagnosticó tumores de mama a 718 mujeres el pasado año, la mayoría en estadios iniciales, gracias al Programa de Detección Precoz que ha permitido detectar este tipo de cáncer a 13.103 mujeres durante las tres décadas que lleva en vigor.

El Servicio Vasco de Salud ha hecho públicos estos datos con motivo de la conmemoración mañana del Día Mundial Contra el Cáncer De Mama en una nota en la que explica que la cifra del pasado año es la mayor anual hasta el momento gracias al aumento de pruebas realizadas y al uso de mamógrafos más precisos.

En total, se realizaron en 2023 más de 124.000 estudios y se diagnosticaron 718 tumores mujeres (116 en Álava, 372 en Bizkaia y 230 en Gipuzkoa), lo que supone una tasa de detección global de 5,7 cánceres por cada 1.000 mujeres exploradas.

A pesar de que cada vez se detectan más cánceres, Osakidetza ha recordado que la supervivencia también sigue aumentando en Euskadi, por lo que el impacto de esta enfermedad se reduce gracias a la detección temprana y a la aplicación de tratamientos «cada vez más personalizados, más eficaces y con menos efectos secundarios».

Desde el inicio del programa, se ha detectado cáncer a 13.103 mujeres en las más de 2.600.000 mamografías realizadas hasta la fecha. La mayor parte estaba en estadios precoces, lo que permite llevar a cabo tratamientos más eficaces y menos agresivos.

Además, más del 84 % de las mujeres se ha beneficiado de un tratamiento quirúrgico conservador.

Actualmente, la invitación a participar llega a las mujeres de entre 50 y 69 años, así como a las de entre 40 y 49 años  con antecedes familiares de cáncer de mama de primer grado (madre, padre, hija, hijo, hermana, hermano).

Al ser un programa que se lleva a cabo en rondas de dos años, la primera invitación a mujeres puede llegar entre los 50 y los 52 años, dependiendo de la zona de salud de residencia, y la última, entre los 69 y 71 años.

Osakidetza recuerda que el cáncer de mama presenta en muchos casos pocos síntomas. La manifestación más frecuente es la palpación de un bulto o engrosamiento en la mama, irregular y de consistencia dura, que normalmente no produce dolor, por lo que es importante la autoexploración una vez al mes. También puede aparecer un cambio en el aspecto del pezón, o por secreción de sangre u otro fluido a través del mismo.

Para prevenir su aparición, se deben evitar factores de riesgo de la enfermedad como el consumo de alcohol o la obesidad.

De hecho, el Servicio Vasco de Salud señala que la práctica de ejercicio físico se considera el factor preventivo primario de mayor evidencia. EFE

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