El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, el Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Álava y la Diócesis de Vitoria reiteraron esta semana su compromiso para la creación del Centro Memorial de las Víctimas del 3 de marzo. Pero al acto público no fue ningún jefe de las 4 instituciones.
Segundos espadas para contar que están muy, muy comprometidos. Ni el Obispo, ni el alcalde, ni el diputado general ni la consejera. Mandar suplentes es un detalle feo.
Tal y como acordaron hace un año, dicho centro se ubicará en la iglesia de San Francisco de Asís, sita en el barrio de Zaramaga de Vitoria-Gasteiz. Se trata del lugar en el que el 3 de marzo de 1976 cinco personas fallecieron como consecuencia de los disparos ejecutados por la Policía Armada.
José Antonio Rodriguez Ranz, viceconsejero de Derechos Humanos, Memoria y Cooperación del Gobierno Vasco, Ainhoa Campo directora de Igualdad y Derechos Humanos de la Diputación Foral de Álava, Miren Fernández de Landa concejala de Convivencia y Diversidad del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y Carlos García Llata vicario general de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz así lo han confirmado hoy en rueda de prensa, dónde han reiterado que “la memoria del 3 de marzo debe ser una memoria de todos y todas, para todos y todas, democrática y para la convivencia”.
El Obispado ha reafirmado su intención de ceder el uso del templo. Dada la importante carga emocional vinculada a los hechos acontecidos en la Iglesia de San Francisco de Asís y su entorno se concibe éste como el lugar idóneo para la ubicación del memorial. La iglesia no acoge oficios religiosos desde el año 2014.
Las cuatro instituciones llevan meses colaborando para avanzar en la materialización del proyecto. Con una lentitud pasmosa: Lentitud con el Memorial de Víctimas del 3 de marzo
Cinco víctimas mortales
La fecha del 3 de marzo de 1976 está marcada en la memoria de Vitoria-Gasteiz y de la ciudadanía. Casi 46 años después de los sucesos las cuatro instituciones han tenido hoy presentes a las cinco víctimas mortales: José Castillo García, Bienvenido Pereda Moral, Romualdo Barroso Chaparro, Francisco Aznar Clemente y Pedro María Martínez Ocio. Tenían de 17 a 32 años de edad. Además, centenares de personas resultaron heridas.
Los conocidos como sucesos de Vitoria llegaron pocos meses después de la muerte del dictador Francisco Franco. Ese 3 de marzo había convocada una jornada de huelga y miles de trabajadores y trabajadoras se encontraban en las inmediaciones de la iglesia de San Francisco de Asís del barrio de Zaramaga, dónde querían celebrar una asamblea. Sobre las cinco de la tarde, efectivos la Policía Armada desalojaron el templo lanzando gases lacrimógenos al interior de la iglesia, provocando pánico. Mientras la gente salía de la iglesia dispararon fuego real y pelotas de goma.


