Las 10 claves de la economía vasca en 2026

Por Roberto Cubero (EFE).- La economía vasca tendrá en 2026 un crecimiento suave basado en el alto nivel de empleo, un año a priori estable, similar al que ahora termina, en el que la principal preocupación para los ciudadanos será el precio de la vivienda.

Los análisis de los principales indicadores, como el PIB, la inflación o los tipos de interés, coinciden en un número: el 2 %, una cifra que supone un crecimiento sin alardes, una inflación moderada y unos tipos asequibles.

También coinciden en las incertidumbres, como si Europa y con ella la industria vasca se recuperará, el imprevisible Trump o si terminará la guerra en Ucrania.

1.¿Cómo está Euskadi ahora? Bien sin más, mejor que el resto de Europa -Alemania y Francia, los principales clientes de Euskadi, están estancados-, y peor que el resto de España, disparada.

Para el 2026 las previsión del BBVA y de Confebask es que Euskadi crezca un 2,1 %, el Gobierno Vasco espera un 1,9 %, Funcas, un 1,8 %, y Laboral Kutxa, un 1,7 %.

Lo bueno en el 2026: el empleo, con el paro al 6 %

2.Lo bueno para 2026: el empleo. Euskadi sigue en su máximo histórico de afiliados a la Seguridad Social, y en el 2026 la tasa de paro bajará aún más, al 6,6 % según Laboral Kutxa, al 6,4 % para Funcas y el Gobierno Vasco y al 6 % según Confebask, con unos once mil empleos más.

El empleo sostiene las rentas, el consumo y la recaudación fiscal. Además, en Euskadi hay estabilidad política con unos presupuestos aprobados.

3.Lo regular: la inflación en Euskadi en noviembre dio un 3,2 %, un punto peor que en el resto de Europa. Para el 2026 se espera una moderación gradual en España hasta el 2,1 %.

La prórroga para el 2026 de las medidas como la subvención al transporte contendrán algo los precios.

Como la inflación en Europa ha descendido, el Banco Central Europeo también ha ido bajando los tipos de interés, al 2 %, y la expectativa es que permanecerán estables en el 2026.

El euribor ha bajado ya al 2,2 %, de manera que para una hipoteca de 200.000 euros al euribor más uno, la cuota es de unos 872 euros al mes.

Los riesgos: que Europa no despegue

4.- Lo malo del 2026, que Europa no termine de despegar y las exportaciones vascas sigan paradas. El Banco Central Europeo dice que Europa crecerá el año que viene el 1,4 %, pero no está muy claro.

De fondo, los problemas en la automoción, que no termina de vender coches eléctricos. Mercedes Benz, la principal fábrica de Euskadi, empezará a producir en el 2026 sus furgonetas eléctricas, pero solo unas 11.000, frente a las 121.000 de las tradicionales de combustión.

5.- Buena situación en general, pero algunas empresas vascas generan dudas y se escuchará hablar mucho de ellas el año que viene: Tubos Reunidos -muy afectada por los aranceles de Trump-, Vicinay…

6.¿Y mi dinero? Los sueldos van estar cerca de la inflación. Los funcionarios tendrá una subida del 1,5 % desde el 1 de enero, más un 0,5 % adicional según el IPC. Para el sector privado depende mucho del sector o el tamaño de la empresa.

Se espera que el salario mínimo suba a 1.221 euros al mes en 14 pagas, aunque aún no está aprobado.

Para los pensionistas la subida en enero será del 2,7 %, con lo que los jubilados vascos cobrarán una cuantía media de 1.890 euros.

7. En el ahorro, la gran banca remunera poco los depósitos y no parece que vaya a animarse el año que viene.

La Bolsa, tras un año extraordinario, promete más en el 2026: Bloomberg apuesta porque Wall Street (el índice S&P 500) suba casi un 9 %, y los analistas creen que el IBEX español se revalorizará un 5 % más -como Renta4- , aunque hay quien como Bankinter asegura que subirá aún un 13 % más.

La vivienda, la preocupación cotidiana

8. Para ver que la economía va bien no hay más que comprobar las ventas de coches y pisos, pero esto tiene otra cara: la carestía de la vivienda será la protagonista de las conversaciones cotidianas otro año más.

Por una parte, la compraventa de viviendas en Euskadi sigue subiendo, un 5 % según el último dato, lo cual encarece los precios, aunque se espera que el mercado se modere un poco el año que viene.

Por otra, alquilar un piso seguirá casi imposible por la escasez de la oferta.

9. Se acaban los fondos europeos, tras haber llegado a Euskadi más de 3.500 millones. El País Vasco usa estos fondos para engrasar proyectos como el vehículo eléctrico de Mercedes, las apuestas de Petronor por el hidrógeno o las baterías para coches eléctricos de Basquevolt o Gestamp.

10. ¿Un año de huelgas? ELA y LAB ya han anunciado una huelga general para el 17 de marzo. Además, el año que viene se negociarán los convenios del metal de Bizkaia y Álava -por separado-, que afectan a unos 90.000 trabajadores y prometen una negociación larga. EFE

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