Vitorianos desesperados ¡La noche deja basura y miedo! (Carta)

Seguimos dando voz al ciudadano. Vamos con una carta al director sobre lo ocurrido esta semana en la calle Coronación de Vitoria. Desesperados. La noche, la fiesta deja basura y miedo. ¡Ojo que no es el único sitio» ¡Sirva de ejemplo!.

CARTA ÍNTEGRA: «Como cada viernes, la calle Coronación ha amanecido llena de basura, vidrios rotos, vómitos y grupos de jóvenes que se creen que deleitan al vecindario con sus cánticos.

Motivos desesperados:

Pasar por el jardín de la iglesia es ya todo un examen de apnea:

  • Entre las heces que muchos dueños de perro no recogen (yo personalmente tengo perro y estoy hasta la gorra de pisar las de otros cuando entro al jardín a recoger las del mío),
  • Los orines de los trasnochadores (que no me parecen menos animales)
  • Las colecciones de carcasas de móvil, mandos de garaje, etc que hay abandonados en el jardín (¿Vertedero de residuos de los amigos de lo ajeno?).

De verdad, es para mirarlo… La discoteca pasa de todo y no puede ser que estas limpiezas exhaustivas de la calle recaigan sobre los impuestos de todos (las de la calle, porque el jardin y zona de la iglesia no se limpia desde que se construyó).

He organizado muchos eventos y siempre una parte del organigrama era la limpieza de la zona. ¡Vasta ya!

PATRULLA

Por no hablar de que pases a la hora que pases por la zona, hay una patrulla como mínimo haciendo la ronda pero que casualmente se lava las manos en las horas de acceso y salida de la discoteca, por la zona de la iglesia ni pasan y si lo hacen les da igual los perros cagando y sus dueños pasando de todo.

De verdad, hay gente que ni sale del portal porque hace frio mientras su perro caga, es increíble y desesperante.

Tiene que pasar algo, como ya esta ocurriendo en otras salas de eventos, para que se ponga la vista en esta sala», concluye.

EDITORIAL: No es el único sitio

Ocurre en varias zonas de Vitoria cuando amanece tras la fiesta. Basura, cristales, vómitos y el rastro de noches que no respetan a quienes viven allí. No es solo suciedad física; es la erosión lenta de la convivencia y del derecho a habitar la ciudad con dignidad.

Lo que para unos es fiesta, para otros es una invasión que deja miedo y desazón. Cuando la limpieza y la seguridad dependen de la buena voluntad de los vecinos, la ciudad falla.

Indignación y cansancio

La indignación se mezcla con el cansancio. Vecinos que evitan salir a ciertas horas, personas mayores que renuncian a pasear, dueños responsables que se sienten señalados por la negligencia ajena: todo ello compone un paisaje de pequeñas humillaciones diarias.

No es solo una queja estética; es una llamada de auxilio desde la vida cotidiana.

Responsabilidad de locales de ocio

La solución no es solo limpiar más; es recuperar el respeto mutuo y la responsabilidad institucional. Los locales de ocio deben asumir su parte: Medidas para evitar que la noche deje secuelas en el barrio.

Las administraciones tienen que garantizar que los servicios públicos no sean parcheos, sino respuestas sostenibles. Y los vecinos necesitan sentir que su queja no se diluye en la rutina administrativa.

Llamado a la acción

No basta con lamentarse. Hace falta voluntad política y comunitaria: planes de limpieza con calendario y presupuesto, patrullas con presencia real en los horarios críticos, campañas de concienciación y sanciones efectivas para quienes vulneran el espacio común. También hacen falta espacios de diálogo entre hosteleros, vecinos y Ayuntamiento para acordar medidas concretas y verificables.

La desesperación que se lee en la carta no es un estallido aislado; es el síntoma de una ciudad que a veces olvida a sus propios habitantes. Recuperar la calle Coronación es recuperar la confianza en lo público y en el vecino. Si no actuamos, la tristeza se convertirá en resignación, y entonces sí habremos perdido algo más que un jardín: habremos perdido la idea de que la ciudad es de todos.

 

3 COMENTARIOS

  1. Algo que ha pasdo desde siempre en el casco viejo….. ruido , suciedad, borracheras, y la gente sin saber comportarse, por no hablar del que tiene que aguantar una terraza bajo casa, con la gente gritando, en vez de hablar……. y la mala educación de la peña, y encima en ciertas zonas, se le junta la criminalidad……..toca aguantar por por visto la dictadura de la hostelería, del turismo masivo, y la delincuencia

  2. Maider, , toma nota y a ver si de una puñetera vez tú y tus concejales hacéis algo para arreglar y limpiar nuestra ciudad, que somos los vitorianos los que os pagamos vuestros desproporcionados, injustos e inmerecidos sueldazos.
    ¡Menos fotitos, menos posturitas y más trabajo efectivo, poneos a trabajar ya!

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