Si los políticos del Ayuntamiento de Vitoria creían que por estar en Semana Santa, los ciudadanos iban a olvidar las malas frecuencias de los autobuses de la ciudad y los llenos con consiguientes riesgos de contagios… ¡Se equivocaban!

Siguen las críticas. Ha pasado un año de la anulación de frecuencias y «todavía los horarios de los autobuses en fin de semana sigue sin volver a la normalidad», dice un ciudadano en el Buzón Municipal.

¿Cómo es que en todo lo demás, se esté volviendo a la “normalidad” pero los horarios del autobús no? Y no es porque no haya pasajeros, porque todos los fines de semanas los autobuses se llenan incluso superando la capacidad que determinan las reglas del COVID… Pero parece que a tuvisa le da absolutamente igual.

Reclama asimismo que «añadan los horarios que teníamos previamente en fin de semana o incluso añadir más».

El Ayuntamiento, por su parte, asegura que «continúa realizando un seguimiento semanal del porcentaje de uso de líneas de autobús urbano y aumentan el porcentaje de servicio en base a la demanda concreta de cada línea». Suponemos que no los ve llenos, como sí lo observa el conjunto de la ciudadanía.

Más críticas:

-¿Se van a dignar a recuperar las frecuencias de todas las líneas, tanto entre semana como en fin de semana?

-¿A qué están esperando?

-¿Tanto dinero le supone al Ayuntamiento recuperar las frecuencias?

-Se os llena la boca con que se va a recudir el tiempo en el BEI, que son 2-3 míseros minutos y no sois capaces de poner todas las líneas como funcionaban antes.

Vergüenza os tenía que dar la pésima gestión, a la gerente, y al nuevo enchufado, Raimundo Ruiz de Escudero Ezcurra. El alcalde ya se que no tiene vergüenza.

-¿Servicio normal para cuando?

-Me gustaría saber porqué un año después Tuvisa no ofrece el mismo servicio que ofrecía antes de la pandemia.


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