Este sábado se cumplen 19 años de la final de la UEFA que enfrentó en Dortmund al Deportivo Alavés y el Liverpool, que concluyó en la prórroga, 5-4, a favor del equipo inglés y que privó a los albiazules de levantar su primer título europeo en la única final continental disputada hasta la fecha.

El 16 de mayo de 2001 se recordará porque se disputó una de las finales más atractivas de la historia del fútbol internacional, pero que provocó que el conjunto vitoriano se quedará sin el cetro europeo de la forma más cruel posible.

El conjunto vitoriano, entrenado por José Manuel Esnal «Mané», plantó cara al todopoderoso Liverpool por el finés Sami Hyypiä o el británico Jamie Carragher y con jóvenes promesas como Michael Owen o Steven Gerrard, pero sucumbió con un gol de oro en propia puerta de Delfí Geli, que colocó el definitivo 5-4.

«Estuvimos muy cerca de ganar, de acabar de redondear un día muy especial para un equipo pequeño que ya había hecho historia al llegar a una final europea, pero todo se nos giró en contra en el último momento con una jugada muy desafortunada», señaló el defensa catalán en una entrevista ofrecida a Efe este viernes.

El Alavés alcanzó la final después de dejar por el camino a equipos de la talla del Inter de Milán, Rayo, Rosenborg o Kaiserlauten.

Babbel y Gerrard adelantaron a los «reds», 2-0, y aunque el uruguayo Iván Alonso recortó distancias (2-1), McAllister puso el 3-1 desde el punto de penalti, antes del descanso.

En la reanudación, Javi Moreno empató con dos goles consecutivos (3-3), pero Fowler volvía a adelantar a los ingleses con un 4-3, aunque antes del pitido final, Jordy Cruyff mandó el duelo a la prórroga (4-4).

Posteriormente, a cuatro minutos de alcanzar la tanda de penaltis, Delfí Geli se introdujo el esférico en su propia portería al intentar despejar de cabeza un saque de falta.

A pesar de la derrota, los más de 12.000 seguidores alavesistas desplazados hasta Alemania y el resto de la afición de la escuadra vasca mantienen vivo un recuerdo que les enorgullece.

Fue una final que pasó a la historia, así como la alineación albiazul formada por Herrera, en la portería; Contra, Karmona, Tellez, Eggen y Geli, en defensa; Astudillo, Tomic y Desio, en el centro del campo; y Javi Moreno y Jordi Cruyff en la zona más ofensiva. EFE


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