Polémica en Vitoria por el cierre de una cafetería
foto ayuntamiento

Usuarios del centro cívico de El Pilar en Vitoria se quejan por el cierre de la cafetería. Hay polémica al canto. Y el Ayuntamiento informa ya de su nuevo uso y da una recomendación, enviando a los vecinos a locales de hostelería.

Según informa el Consistorio, «en el centro cívico El Pilar se ha propuesto una reorganización del espacio para acoger al personal del Servicio Social de Base y los puestos de atención ciudadana que no disponen de un espacio adecuado para la atención de las personas usuarias, para lo que se utilizará parte del espacio de la cafetería, además de disponer de espacio suficiente para una zona de estar o esperar a ser atendido, en la que se pueda comer y beber.».

Y asesora que «en la zona del centro cívico existen locales de hostelería cercanos que dan el servicio de cafetería. El resto de servicios no se verán afectados, como el de la sala de estudio o la biblioteca».

QUEJAS

  • Voy a estudiar todos los días a la cafetería y a la biblioteca. Si la cierran, no tendré a donde ir a estudiar.
  • Ya sabemos que existen locales privados de hostelería en la zona, y no por ello hemos dejado de hacer uso de la del centro cívico.

  • Creo que el ayuntamiento debería estudiar otras posibilidades antes de cerrar la cafetería del centro cívico de El Pilar a la que acuden a diario numerosos ciudadanos sobre todo mayores
  • Claro que existen establecimientos de hostelería cercanos pero a unos precios que no pueden abonar muchos pensionistas

 



4 Comentarios

  1. Mi madre y padre de ochenta y tantos años van todos los días a la cafetería del centro cívico donde se juntan con otros y otras mayores de su edad. Ambos y sus amistades lamentan mucho el cierre de la cafetería. Prefieren juntarse aquí porque ven a personas de todas las edades y en frente tienen la plaza de la Constitución donde se sientan a tomar el sol. Una pena esa reforma que van a hacer.

  2. La cafeetería del CC El Pilar cumple una función social de inclusión de muchas personas mayores de ese barrio. Es un centro donde cada día se reúnen esa personas, conversan e interactúan. Probablemente, si la cierran esas personas rompan una red social que no será sustituida más que por la soledad y es ostracismo. Los poderes públicos deberían velar por garantizar el bienestar de ese sector tan vulnerable y real en lugar de pesar en la frialdad de la burocratización de sus instituciones cada vez más alejada del servicio que las justifica.

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