EFE).- La Diputación de Gipuzkoa ha derogado la autorización para capturar pequeños pájaros cantores silvestres (Fringílidos), como el jilguero, el verderón y el pardillo, según ha informado hoy el colectivo ecologista SEO-BirdLife, que ha «celebrado» en una nota esta decisión foral.

La Diputación guipuzcoana ha adoptado esta determinación después de que el pasado día 7 fuera cuestionada por el Defensor del Pueblo Vasco, Ararteko, sobre si aún mantenía en su territorio la autorización para capturar estas pequeñas aves.

«Se trata, sin duda, de una buena noticia. Desde hace años, en SEO-BirdLife trabajamos con administraciones y sectores implicados para avanzar en el cumplimiento de la ley», explica la asociación ecologista, para la que «el paso que ha dado Gipuzkoa es muy importante para Euskadi».

«Confiamos en que Bizkaia y Álava sigan su ejemplo«, explica en su comunicado la delegada de esta ONG en Euskadi, Lucía Peña, quien ha recordado que «la Directiva de Aves de la Unión Europea, de pleno cumplimiento» en toda España, «entiende que la captura de fringílidos silvestres del medio natural es una práctica que no debe ser autorizada».

Por este motivo, Peña ha recalcado que las diputaciones forales, «no pueden autorizar este tipo de prácticas de captura excepcionales -que emplean redes abatibles para capturar aves- ya que la Comisión Europea entiende que existe una solución alternativa y satisfactoria a la extracción del medio natural, como es la cría en cautividad», una práctica que, según aclara, «ya se lleva a cabo con éxito en varios países y territorios».

«En consecuencia, SEO-BirdLife argumenta que la captura no se aviene a la legalidad europea y que decisiones como la adoptada en Gipuzkoa marcan el camino que debe seguir el resto del Estado español», concluye la nota.


Compartir

2 Comentarios

  1. Lo ha planteado de forma persistente, y tras intervenir el Ararteko, lo ha conseguido Eguzki, y ahora otros se apuntan un tanto.
    Pero todos lo pedimos y lo tenemos que conseguir.

  2. Efectivamente. Duele ver cómo una organización de la solera de SEO caiga en la tentación de querer vestirse con plumas ajenas. Parece que sigue aspirando a desplazar desde Madrid al movimiento naturalista local, siguiendo al estela del anterior delegado Ramón Elósegui.

Dejar respuesta