La Fiscalía de Álava pide 12 años de prisión para un hombre por abusar de forma continuada de su nieta de tres años, que estaba a su cargo al igual que sus dos hermanos varones hasta que la Diputación asumió su tutela por la situación de desamparo en la que estaban.

Los hechos comenzaron en enero de 2010, cuando el padre de los tres niños delegó el cuidado de ellos a sus padres, según la calificación fiscal a la que ha tenido acceso Efe.

El acusado y su esposa empezaron a vivir entonces en un piso de Vitoria con sus dos nietos varones, de nueve y siete años, y con su nieta, de tres.

A partir de ese momento el abuelo, con «ánimo libidinoso» y con intención de satisfacer sus deseos sexuales, aprovechaba que su nieta se quedaba a solas con él y, bien en el dormitorio de los niños o en el de la pequeña, abusaba de ella de distintas formas.

Así, cuando la menor estaba tumbada en la cama le bajaba los pantalones del pijama y la ropa interior y le tocaba y chupaba la zona genital, y la llegó a penetrar vaginal y analmente mediante la introducción de sus dedos, a pesar de que la niña se quejaba y le decía que «le hacía daño en la pocheta».

Tras estas prácticas, le pedía a la niña que no dijera nada a nadie y que le guardara el secreto.

El acusado abusó de la pequeña durante un año de forma continuada, según la Fiscalía, hasta que en enero de 2011 el Consejo de Menor, dependiente de la Diputación de Álava, asumió la tutela de los tres niños ante su situación de desamparo.

La Fiscalía recalca en su escrito que el abuelo gozaba de suficientes facultades volitivas e intelectivas y conocía la «elemental moralidad» de los actos que hacía.

Cuando la niña fue explorada por la Unidad Forense no presentaba alteraciones relevantes por estos abusos y tampoco tenía síntomas de daño psicológico, aunque el fiscal reconoce que es «imposible determinar por el momento las futuras repercusiones» que pueda tener cuando sea adulta.

Para el Fiscalía estos hechos son constitutivos de un delito continuado de abusos sexuales por el que pide 12 años de prisión y le prohíbe aproximarse a ella a menos de 500 metros y comunicarse con la víctima durante 17 años.

Además, reclama que indemnice a la menor con 20.000 euros por los perjuicios morales que le ocasionó, cantidad que debe ingresar en la cuenta bancaria que designen sus representantes legales, que no podrán disponer de ese dinero sin autorización judicial.

El juicio por estos hechos se celebrará la próxima semana en la Audiencia de Álava.



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