dia blusa

¡Ha llegado el día! Para algunos son la alegría de la fiesta, incansables, bufones que hacen reír al niño y bailar a la abuela. Celedones clonados para dar colorido a la calle y hacer diferentes las fiestas de Vitoria.

Para otros no son más que borrachos institucionalizados en diferentes cuadrillas que trasnochan e incordian. Piezas prescindibles de un puzzle en el que encajan las citas litúrgicas y festivas al margen de los blusas.

Aplaudidos o criticados, los blusas suponen un elemento diferenciador de las fiestas de La Blanca desde 1878, año en el que surgieron las primeras cuadrillas. Su nombre lo adoptan de la prenda de vestir que los mozos llevaban a los toros para cubrirse y no mancharse la camisa, porque a pesar de que durante los últimos años muchos jóvenes han elegido el frontón y la pelota como destino final del paseíllo, los toros han estado siempre muy ligados a la historia de los blusas. Aunque cada vez menos.

Este año no habrá toros, nuevamente. Así que la anterior reflexión va quedando en el recuerdo.

Durante los últimos años del siglo XIX, los mozos se situaban en los palcos 8 y 9 de la plaza de toros para seguir desde allí, juntos, la lidia. Eran conocidas también las serenatas nocturnas que protagonizaban bajo el balcón de la habitación del hotel de algunos toreros.

En la historia reciente de las cuadrillas de blusas, la primera reconocida fue la de El Himeneo, fundada en 1925. Un año más tarde surgió Ab-del Krim y Compañía. Tras la Guerra Civil, en el año 1941 se reanudaron las fiestas de La Blanca siendo alcalde José Lejarreta, conocido popularmente como el ‘alcalde de los blusas’. No en vano, les apoyó incondicionalmente en los años de dificultades económicas.

El ‘Día del Blusa’

Bajo su mandato se reconstruyó la plaza de toros, un viejo anhelo de los blusas. Pero el apoyo del alcalde se convirtió en insuficiente durante la posguerra. La crisis económica agudizó el ingenio y en un alarde de imaginación, Benicio Bujanda, Ernesto Castaños, Santos Cortázar, Felipe Cortés y algunos amigos más crearon el Día del Blusa en 1945, para organizar una novillada y recaudar así fondos con los que sufragar los gastos de las fiestas de La Blanca.

En un principio, se pensó en celebrar este día el último domingo anterior a las fiestas patronales, pero dado que en ocasiones el calendario juntaba, o alejaba, demasiado las fechas, en 1967 quedó instaurado el 25 de julio, día de Santiago, como Día del Blusa.

Ya en los últimos tiempos se ha añadido la terminología de Neska como síntoma de normalidad e igualdad.


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4 Comentarios

  1. por fin llega el DIA DE SANTIAGO, no es el dia el blusa, no es el dia la nesca, no nada que se parezca es el dia de santriago patron de españa

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