Música molesta en entradas, salidas y recreos de Vitoria

6
entreseccion_noticia

El volumen de la música de algunos colegios para marcar el inicio de clases, su final o los recreos, ha vuelto con el curso escolar.

«Música todo trapo», según denuncian algunos vecinos. Entre otros centros, se refieren al colegio Padre Orbiso.

¿De verdad hay que usar música para eso, no basta con la sirena y en caso de hacerlo, es necesario semejante nivel?, denuncian en el Buzón Municipal.

El propio Ayuntamiento asegura que «entendemos y compartimos con usted que el volumen de estas llamadas, en ocasiones, pueda resultar molesto».

Pero matiza que la gestión de los centros escolares tiene ciertas complejidades. «Las entradas del alumnado es una de ellas. En la zona que nos indica, tanto Padre Orbiso como Umandi mueven a primera hora de la mañana a cerca de 2000 personas entre niñas, niños y acompañantes».

El Consistorio explica que «para la mayoría de centros escolares, la utilización de señales acústicas en ciertos momentos es una necesidad a la que no pueden renunciar. Por otra parte el uso de música o tonadillas se debe al deseo, por una parte, de no identificar la práctica escolar con un modelo productivo (las sirenas aparecen en la época industrial para llamar a la entrada a las fábricas) y, por otra parte, para que el alumnado aprenda a diferenciar y relacionar el uso de la sirena con ciertas tareas de seguridad como son los simulacros de evacuación por emergencias que se realizan una o dos veces en cada curso».

Entendemos y compartimos con usted que el volumen de estas llamadas, en ocasiones, pueda resultar molesto. No obstante, probablemente el volumen sea el adecuado y necesario para cumplir el objetivo que se pretende que no es otro que llamar la atención de un colectivo amplio que se encuentran en el patio o inmediaciones de los centros escolares.

No obstante, comunicaremos a la dirección del centro su preocupación a fin de que estimen la posibilidad de modificar esta costumbre.

 

¿Vuelta al silbato?

Un lector tercia en el debate y recuerda que en su «época de estudiante y también recuerdo que un simple silbato servía para marcar el fin del recreo, único aviso que se daba.

¿No sería más correcto enseñar puntualidad, a que la entrada tenga que ser recordada por otra persona?

Compartir

6 Comentarios

    • Si cualquiera de nosotros pusiéramos música al mismo nivel no sólo protestarían el resto de los vecinos de cientos de metros a la redonda, CON RAZÓN, sino que acudirían los municipales a nuestra puerta.

  1. Podría decir pros y contras al respecto, sobre qué tipo de música ponen cuántas veces la repiten y el volumen sometido. Los sonidos su vibración genera un efecto directo a la salud puede ser bueno o malo, vamos pero para saber esto no hace falta ser muy listo, creo que desde un subconsciente manipulado no se puede crear algo que no este ya establecido. Aunque en algunos casos habrá algúnos niños y adultos que sean más difíciles de aplicarles ese sistema indispensable para crear un tipo de sociedad.

  2. Independientemente de que molestan a los vecinos, ya que muchos trabajamos a turnos y podemos estar durmiendo, qué mensaje estamos enviando a esos niños y adolescentes que soportan ese nivel de ruido en los centros escolares a la hora de terminar la clase, comenzar el recreo o lo que sea.

    Luego, pretenderemos que cuando vayan en el urbano, salgan de marcha o pasen con su coche de madrugada bajo nuestra ventana piensen en el resto de la humanidad.

Dejar respuesta