Representantes del comité de las plantas alavesas de Tubacex han pedido apoyo a los grupos parlamentarios vascos para que la empresa «siga viva» y han vuelvo a denunciar la intención de la dirección de aplicar medidas estructurales e incluso despidos cuando la crisis actual, han señalado, es coyuntural debido a la pandemia de coronavirus.
Eduardo Ibernia y Joseba Terreros han comparecido este en la comisión de Trabajo y Empleo del Parlamento Vasco para explicar, en nombre del comité, la situación en la que se encuentran las fábricas del grupo en Álava, dos de Tubacex Tubos Inoxidables de Llodio y Amurrio y una tercera, Acería Álava, en este último municipio.
La mayor parte de los 750 trabajadores han llevado a cabo ya 3 jornadas de huelga desde que en julio la dirección anunciara su intención de reducir los costes laborales tras las pérdidas generadas que podrían suponer el despido, según el comité, de unos 150 trabajadores.
Tras concluir el ERTE actual, el próximo jueves 5 de noviembre entra en vigor un nuevo expediente de regulación de empleo «impuesto» por la dirección que es «mucho más restrictivo», han explicado los representantes sindicales, y además la empresa no garantiza el empleo.
Los representantes del comité han reclamado un plan industrial para las plantas y han rechazado las opciones que ha puesto encima de la mesa la dirección de Tubacex: no hacer nada y provocar el cierre de las plantas; plantear un ERE y despedir a 150 trabajadores y ajustes en los salarios además de la amortización de 26 puestos y 33 bajas voluntarias o despidos.
Han expuesto que los beneficios de Tubacex en los últimos años han sido cuantiosos con una solvencia económica demostrable y han recordado que el impacto de la empresa es uno de los principales activos de la comarca de Ayala.
Terrero ha reconocido que la situación actual de la plantilla es de «desgaste» y «desilusión», con una «calma tensa» a la espera de ver lo que pasa, aunque ha subrayado que el comité está dispuesto a negociar medidas siempre que sean «de carácter coyuntural» mientras el mercado se recupere de la actual crisis.
Todos los grupos políticos, excepto la representante de Vox, que no ha estado presente en la comisión, han expresado su preocupación por la situación de Tubacex y su solidaridad con la plantilla, aunque han sido EH Bildu y Elkarrekin Podemos-IU los que han mostrado un apoyo más contundente a las reivindicaciones del comité.
Iker Casanova (EH Bildu) ha considerado «inaceptable» que se pueda despedir a los trabajadores y ha denunciado que Tubacex quiere aprovechar la covid para hacer ajustes de plantilla y sustituir empleo estable por precario cuando es una empresa que no ha entrado en pérdidas y que ha recibido ayudas públicas.
Jon Hernández (Elkarrekin Podemos) también ha denunciado las maniobras de la empresa para ahorrar costes y aumentar beneficios.
Desde el PSE, Ekain Rico ha confiado en una solución para que se mantenga el empleo y Jon Aiartza (PNV) ha mostrado su solidaridad con los trabajadores. «Nos tienen a su lado», ha manifestado. EFE






