energia-eolica
foto EVE

El diputado general de Álava, Ramiro González, ha afirmado que si hay problemas medioambientales con los parques eólicos proyectados en el territorio estos «no se podrán en marcha» pero ha matizado que hay que esperar a que finalice la evaluación de impacto para ver si las afecciones se mantienen o se corrigen.

Así se ha pronunciado González en una entrevista en Radio Vitoria al ser preguntado por los informes elaborados por técnicos de la Diputación sobre los proyectos eólicos en la Sierra de Arkamo y en los Montes de Iturreta que hablan de afecciones sobre la flora y la fauna del lugar.

González ha reconocido que los dos tienen afección medioambiental, pero preguntado sobre cómo se califica esa afección, el diputado general ha dicho que no se trata de poner calificativos sino de ver si eso tiene solución y si se puede compatibilizar.

Ha remarcado que esos informes son una «hoja de ruta» para las empresas promotoras a fin de que introduzcan las modificaciones necesarias en sus proyectos, si es que es posible, para lograr la aprobación del informe de impacto ambiental.

La sociedad Aixeindar, en la que participan Iberdrola y el Gobierno Vasco a través del Ente Vasco de la Energía, ha presentado solicitudes para construir cinco parques eólicos en Álava, entre ellos estos dos (Arkamo e Iturreta) que se ubican en espacios considerados zonas de especial conservación (ZEC).

«He leído que Iberdrola va a mejorar sus proyectos, pues habrá que esperar», ha añadido González, quien ha defendido la necesidad de buscar la compatibilidad entre los proyectos de energías renovables y la biodiversidad, al tiempo que ha reconocido que la tecnología eólica ha evolucionado mucho y tiene mejores medios para conservar esa biodiversidad que hace unos años.

Ha recordado que vive a los pies de la Sierra de Badaya y que hace 15 años se vivió el mismo debate, que al final se construyó un parque eólico en ese lugar y que sus habitantes conviven «perfectamente» con él y consideran que es una «riqueza para la zona y el territorio».

Preguntado por las palabras de la consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, Arantxa Tapia, sobre que si existían «dudas» o «problemas» medioambientales con los proyectos eólicos en Álava no se podrían en marcha, González ha dicho que está «completamente de acuerdo».

Ha insistido en que las energías renovables no son una opción sino una obligación «legal y moral», y ha recordado que la nueva Ley de Cambio Climático estable que en 2030 el 74 % de la energía que se produzca debe ser a partir de renovables cuando ahora se está en el 8 %.

Preguntado por un posible proyecto fotovoltailco privado en Arrazua Ubarrundia, González ha recordado que para construir una instalación de este tipo hay que cumplir una serie de condiciones, entre ellas que el consistorio afectado lo apruebe.

«Espero que esto se haga de manera ordenada y no suponga una afección muy grande a nuestra superficie de suelo agrícola», ha indicado el diputado, que ha recordado que en Álava hay dos parques solares públicos, en la zona de Arasur y Armiñón.

Ha reconocido que habrá que incrementar este tipo de energía pero ha dicho que no cree que vaya haber un número muy importante de grandes proyectos en Álava porque no es un territorio donde haya mucho sol. EFE


Compartir

2 Comentarios

  1. A ver D. Ramiro, esos parques que tienes en mente construir, no sé que tajada se llevará la diputación!!!… Pero como siempre se construyen donde son cuatro los que moran esos pueblos. No sé si tus acoholitos te habrán informado que al menos en la zona de montes de iturrieta, hay una activa recogida de firmas para que ese parque que al final beneficiará a una empresa privada… Te recomiendo que vayas a iturrieta y veas las hayas que corren peligro de ser arrancadas para la colocación de esos monstruos de molinos

  2. Repito (y lo haré un millón de veces, si es necesario), ¿por qué no instalan los aerogeneradores en los lugares donde ya hay aerogeneradores? Lo que no puede ser es cargarse impunemente todos los montes de Álava por el «bien común» de los de siempre.

Dejar respuesta