Al alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, le encanta hablar de impuestos.  Y subirlos, claro. Ese es su curriculum hasta ahora.

Hoy ha vuelto a sacar el tema. De hecho, ha marcado entre sus prioridades para los próximos cuatro meses, acordar con los grupos de la oposición tanto el presupuesto municipal como unas ordenanzas fiscales que permitan recuperar «el músculo financiero» que tuvo el Ayuntamiento.

Escuchar «músculo financiero» e impuestos, da para ponerse a temblar. Suena a subida.

El alcalde, que ha comparecido hoy en rueda de prensa, ha señalado como reto importante en el inicio de curso político, consensuar las cuentas municipales, que tienen que estar basadas en «garantizar el bienestar de la ciudadanía, generar empleo de calidad, y contribuir a la modernización de la ciudad».

El primer edil ha confiado en alcanzar un acuerdo presupuestario con el resto de fuerzas políticas, al mismo tiempo que ha destacado la incorporación de partidas valoradas hasta en tres millones de euros decididas por los vitorianos.

Ha afirmado que el presupuesto para 2017 recogerá financiación para ejecutar los proyectos de legislatura como los relativos a la movilidad urbana, el Gasteiz Antzokia, el proyecto Bost Enparantza y el centro cultural Eratzen, entre otros.

Con respecto a las ordenanzas fiscales, Urtaran ha hecho referencia al acuerdo alcanzado en julio entre PNV, PSE-EE y EH Bildu en materia del Impuesto de Bienes Inmuebles, que ha calificado de buena noticia para la ciudad, al verse reducido este gravamen en el 85 % de las viviendas, sin que ello suponga un descenso «excesivo» en la recaudación global por este impuesto.

En este próximo cuatrimestre, Urtaran ha expresado su deseo de alcanzar un acuerdo importante en el resto de impuestos, tasas y precios públicos, a la vez ha mostrado su voluntad absoluta por ejecutar todas las partidas del presupuesto.

A su juicio hay que mantener la «estabilidad presupuestaria» y no gastar más de lo que se vaya a ingresar.

Por otro lado, ha criticado hoy el Gobierno central ponga «nuevas trabas» a la llegada del tren de alta velocidad a la capital alavesa y ha advertido de que la falta de Ejecutivo en Madrid ha causado que «proyecto estratégico» como la integración del TAV en la ciudad lleve un año de retraso.

El ministro de Fomento en funciones, Rafael Catalá, rechazó ayer la realización de «obras faraónicas de cientos de millones» para el soterramiento de las vías del tren de alta velocidad en su entrada a las capitales vascas.

Preguntado hoy por este asunto, Urtaran ha lamentado que el Gobierno central ponga ahora «nuevas trabas» a la llegada del TAV a la capital alavesa, al mismo tiempo que ha confiado en que «no se castigue los vitorianos».

El alcalde ha considerado que la propuesta del PP de utilizar la actual estación de tren de la calle Dato para la llegada del TAV es «poco ambiciosa y eficiente» y ha defendido la propuesta planteada por Gobierno Vasco y Ayuntamiento de Vitoria, que consiste en aprovechar el actual corredor ferroviario para hacer una estación soterrada en la zona de las Trianas.

Una propuesta «eficiente», con un impacto económico «significativamente inferior» a la alternativa inicial (que implicaba la llegada del TAV por Arriaga Lakua) y que ya ha sido trasladada a la anterior ministra de Fomento, según ha recordado Urtaran.

Ha señalado que el Ayuntamiento sigue a la espera de que «el nuevo gobierno que no llega» analice este proyecto, que supondría «una alternativa a la altura de lo que merece Vitoria» y que daría una «respuesta definitiva» y no provisional como planteaba el PP. EFE


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