Las mujeres emprendedoras superan por primera vez a los hombres que se deciden a poner en marcha sus propios negocios en Euskadi, una comunidad autónoma en la que la tasa de actividad emprendedora (TAE) es de un 4,9 %, por debajo de la media estatal (5,5 %).

Estos datos se recogen en el Informe GEM de la Comunidad Autónoma Vasca correspondiente al periodo 2021-2022 elaborado por el Observatorio del Emprendimiento Vasco con la colaboración de profesores universitarios, que ha sido presentado este miércoles en la capital alavesa.

Este sondeo recoge que la tasa de actividad emprendedora (TAE) en el País Vaso fue del 4,9 % en el periodo estudiado, por debajo del 5,2 % contemplado en 2020-2021, lo que supone que cerca del 5 % de los vascos de entre 18 y 65 años ha estado involucrado en actividades emprendedoras.

Como novedad, por primera vez la TAE femenina se ha situado por delante de la masculina con medio punto de distancia, diferencia que los responsables del estudio llaman a recoger con cautela a la espera de cómo se comporte en posteriores ejercicios.

El perfil del emprendedor vasco se corresponde con una persona de entre 35 y 45 años con un nivel alto de formación y de renta.

Por término medio estos negocios han empleado 20.000 euros para su proyecto, 5.000 más que en 2020. En el caso de los hombres el capital de salida dobla al de las mujeres (30.000 euros frente a 16.201). En el 78 % de los casos han recurrido a sus ahorros y uno de cada cuatro a aportaciones de su círculo más cercano.

La principal actividad económica se enfoca al sector servicios (60,7 %) y se refleja un incremento de las actividades relacionadas con lo servicios avanzados (+4,6 %).

En sus estadios iniciales, los negocios tienen una media de 3,5 empleados, dimensión que aumenta según se van consolidando. El informe también destaca un incremento del empleo generado, ya que el 24, 2 % de los emprendedores con negocios en fase inicial afirman haber realizado contrataciones en el último año, frente al 3,7 % del periodo anterior.

El 1,8 % de la población ha vendido, cerrado o abandonado un negocio. La causa principal ha sido la falta de rentabilidad (23,4 %), seguida de motivos personales o familiares (16,8 %), y la de la crisis generada por la pandemia (14,2 %).

El colectivo ha apostado por la digitalización tras la pandemia y más del 60 % muestra su compromiso con el impacto social y medioambiental de las empresas, percepción que se da sobre todo en las empresas ya consolidadas.

Por último, el estudio contempla que las condiciones que más favorecen el emprendimiento en Euskadi son las políticas gubernamentales, el acceso a infraestructuras físicas y servicios, así como a infraestructuras profesionales y comerciales.

La investigación se sustenta en datos arrojados por la encuesta realizada a más de 4.300 personas y sus resultados sirven para orientar el diseño de las políticas institucionales necesarias para favorecer esta actividad. EFE



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