García Plaza, ovacionado al principio y al final del choque en su regreso a Palma, admitió que se había emocionado. Más de una lágrima derramó el técnico madrileño ante el cariño que le profesó la afición de su exequipo.

«Aquí fui muy feliz, como también lo soy en Vitoria. Es verdad, me he emocionado. Para mí es un honor y un placer volver. He notado que el público me quiere y me he emocionado», reconoció el entrenador del Deportivo Alavés.

Luis García Plaza, entrenador del Deportivo Alavés, declaró tras el empate ante el Mallorca en Son Moix (0-0) que «la clave fue no marcar en la primera parte», en la que, a su juicio, su equipo «fue superior».

«Nosotros estuvimos muy bien con la pelota y en la presión. En el primer tiempo les superamos. La clave fue no meter un gol porque todo habría sido diferente si nos vamos al descanso con el marcador a favor», valoró García Plaza.

El técnico del conjunto vitoriano remarcó que su equipo «trabajó muy bien en el primer tiempo», aunque admitió que el Mallorca «fue superior en la segunda parte».

«Sin balón nos cuesta mucho. El Mallorca tiene a grandes jugadores y aunque sigue sin ganar en casa, seguro que sumará muchos puntos en los próximos partidos», argumentó.

Javier Aguirre: «Entramos al campo con un miedo brutal, no sé por qué»

 Javier Aguirre, entrenador del Mallorca, afirmó tras el empate a cero ante el Deportivo Alavés en Son Moix que a su equipo «le cuesta ganar» en casa y lamentó la imagen que dio en los primeros 45 minutos.

«Entramos al campo con un miedo brutal, no sé por qué, si falta mucha Liga. ¿Miedo a qué?, me pregunto yo», dijo Aguirre en los micrófonos de Dazn.

En la rueda prensa posterior al partido, el «Vasco» insistió en denunciar la falta de actitud de su equipo en el primer tiempo ante el conjunto vitoriano.

«Estuvimos muy atenazados, nerviosos, no ligamos tres pases seguidos. El Alavés, sin que nos generara prácticamente nada, fue mejor. Hablamos en el vestuario y en la segunda parte el equipo fue más reconocible e intentó la victoria», argumentó.

Aguirre admitió que la falta de acierto en el área rival les «sigue condenando».

«El equipo lo intenta, pero no le salen las cosas. El gol se le resiste a (Cyle) Larin y el que más lo siente es él, que se ha quedado en el vestuario muy abatido. Él y los demás jugadores tienen que seguir y seguir, armarse de paciencia para enchufarla alguna vez», remarcó el técnico mallorquinista.

Aguirre destacó el juego de su equipo en la segunda parte: «Jugamos con mucha personalidad, nunca bajamos los brazos, como ante el Cádiz (la jornada pasada), y su portero (Antonio Sivera) hizo un par de paradas muy buenas».

Admitió que al Mallorca «le faltan algunos puntos» después de quince partidos y con respecto a su futuro en el banquillo tras el mal arranque de campeonato, anunció que seguirá al frente de la dirección técnica de los bermellones hasta que le dejen. EFE



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