El periodista y escritor Emilio Alfaro da un giro en su segunda novela, «El abismo que me acecha», y se adentra en el territorio de los deseos ocultos y las pasiones soterradas.

Alfaro (Mendigorria, Navarra, 1955), periodista jubilado que trabajó en ‘El Correo’, ‘El País’ y en el Gobierno Vasco, ha presentado su segunda novela.

Si en la primera, «Matar, amar», ficcionó el amor imposible entre un terrorista arrepentido y la viuda de su víctima en el País Vasco de los años de plomo, en la nueva obra propone una historia otoñal, en la que no están ausentes el misterio y los conflictos morales.

Narrada en primera persona, cuenta la historia en la que se ve involucrado Gerardo, profesor de ingeniería recién jubilado que decide, para sentirse útil, colaborar con una ong que se dedica a acompañar a enfermos terminales.

En el hospital donde acompaña a Antonio, un empresario desahuciado, conoce a su hija Claudia, atractiva, que mantiene una conflictiva relación con su padre.

Las atenciones que le dedica Claudia reavivan en Gerardo deseos y esperanzas que ya había enterrado. ¿Por qué no?, se pregunta.

Sólo después se da cuenta de que ella lo ha utilizado y descubre la razón por la que Antonio sentía miedo de su hija. Pero ya es demasiado tarde. Fascinado por ella, se ha convertido sin quererlo en cómplice del asesinato del paciente al que debía cuidar.

El deseo, la enfermedad, el infierno de los secretos familiares, la soledad o la fatiga de vivir son algunas de las cuestiones que desfilan por la novela. EFE



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