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La reforma de la depuradora de Galindo, en Sestao (Bizkaia), comenzará en enero (dicen ahora) y durará 41 meses, una obra que apareció por primera vez en los Presupuestos Generales del Estado en 2010, que el PNV volvió a acordar en los de 2020 y que en los PGE de 2022 recibió el impulso que la ha puesto ahora en marcha al tener fondos Next Generation de la UE.

El proyecto de reforma tiene una inversión de 38 millones, de los que 31,4 millones serán de fondos Next Generation de la UE y los otros 7,6 los aportará el Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia.

La obra ya ha sido adjudicada por la sociedad estatal ACUES a una UTE de cuatro empresas, dos de ellas vascas, y estará acabada para finales de la primavera de 2026 (dicen ahora), un plazo exigido para los proyectos financiados con fondos Next Generation.

La directora general de ACUES, Rosa Cobo, ha señalado en la presentación que es un proyecto «esperado desde hace muchos años» y ha destacado que el convenio con el Consorcio Bilbao Bizkaia y la licitación y adjudicación se ha hecho en un tiempo «récord» después de que ACUES no conociera hasta febrero que el proyecto había sido incluido en los Presupuestos porque el ministerio de Transición Ecológica no les informó en diciembre.

El director gerente del Consorcio, Pedro Barreiro, ha reconocido que no es un proyecto «estrictamente nuevo» y que estaba declarado de interés general del Estado desde los Presupuestos de 2020 y ha agradecido la buena relación con ACUES para cerrar el convenio en «muy poco tiempo» por estar «acuciados» por los plazos que fijan los fondos Next Generation.

MÁS CAPACIDAD DE DEPURACIÓN

Las obras aumentarán la capacidad de tratamiento de aguas de la depuradora en momentos de lluvias intensas (cuando la red de alcantarillado vierte mucha más agua a la depuradora), ya que hasta ahora el máximo que podía tratar era 12 metros cúbicos por segundo y pasarán a ser 14, lo que hará que se reduzca la cantidad de agua sin tratar que se tiene que verter a la Ría en esos periodos.

Para conseguirlo, se trasformarán 4 de los actuales 11 decantadores primarios en unos más modernos de tipo lamelar y se construirán dos decantadores nuevos con tratamiento no sólo físico, sino también químico y con arena, que tienen una mayor capacidad y un nivel de descontaminación de las aguas mayor y en menos tiempo.

De esta forma, se aumentará la capacidad de tratamiento y además se suprimen 5 decantadores, con lo que la depuradora, que ya ocupa toda la superficie disponible, ganará un terreno de una hectárea para futuras obras.

ELIMINAR LOS OLORES

El segundo gran objetivo de este proyecto es eliminar los malos olores que sufren los vecinos de las zonas colindantes de Sestao y Barakaldo.

Para conseguirlo se cubrirán todos los decantadores primarios con compuertas de aluminio de fácil desmontaje y se instalará un sistema que llevará por tuberías el aire viciado hasta una nave nueva donde recibe un tratamiento químico para eliminar las partículas que provocan los malos olores.

La alcaldesa de Sestao, Ainhoa Basabe, ha señalado que es un «día muy importante y especial para Sestao» ya que «por fin» es una «realidad» la obra para acabar con malos olores de la depuradora de Galindo.

Toda la obra tendrá que realizarse por fases porque la estación depuradora, que atiende a 1,5 millones de habitantes del área metropolitana de Bilbao y es una de las más grandes de España, deberá seguir en activo en todo momento, lo que obliga a reformar los decantadores uno a uno.



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