Los humedales de Salburua afianzan su condición de excelente refugio para las aves acuáticas, alcanzando en 2015 su máximo éxito reproductor con cifras históricas desde 1995. Y es que 319 parejas de 20 especies distintas han sacado adelante sus crías este año en este enclave gasteiztarra, icono del Anillo Verde y de la biodiversidad del municipio.

Las principales novedades se centran en dos especies de garzas, la garceta común y la garcilla bueyera, que han tenido descendencia por primera vez en el humedal con cuatro nidos cada una, localizados todos en la Balsa de Betoño. “Se trata de dos garzas muy vistosas, de color blanco,  que en general se han expandido ampliamente por la Península en las últimas décadas, con una cierta tendencia actual a la estabilidad”, explican desde la Unidad de Anillo Verde y Biodiversidad del Departamento de Medio Ambiente. “Ambas especies venían reproduciéndose en el cercano embalse de Ullibarri Gamboa,  la garcilla bueyera desde 2008 y la garceta común desde 2009, y se habían convertido en estos últimos años en especies muy habituales en Salburua. Finalmente, este año ha supuesto la confirmación de la cría de ambas zancudas en este humedal”, certifican.

Además de la garceta común y la garcilla bueyera, Salburua acoge varias especies nidificantes de alto interés de conservación:

  • El avetorillo común, una pequeña garza migradora catalogada como especie amenazada en Euskadi dentro de la categoría “Rara”. Mantiene en Salburua el único punto reproductor regular a escala autonómica, con cifras que oscilan entre 1 y 5 parejas nidificantes.
  • El aguilucho lagunero, rapaz habitual en los humedales, que también está catalogada como “Rara”. Mantiene en Salburua desde el año 2009 una población reproductora que oscila entre una y de dos parejas nidificantes.

Por otro lado, destacan otras especies que, a pesar de no estar catalogadas como amenazadas, presentan una marcada singularidad:

El porrón moñudo, un hermoso pato que mantiene en Salburua el único punto reproductor regular de toda España. En las 16 temporadas de cría transcurridas desde el año 2000 se ha podido constatar la reproducción de esta especie en 13 de ellas, con cifras que oscilan entre 2 y 5 parejas por año.  En el año 2015 este ave ha registrado su máximo reproductor, con 8 parejas.

  • El ánsar común, una especie de anátida muy habitual en Álava durante sus migraciones, pero muy rara como reproductora, que no obstante parece haber establecido un punto reproductor regular en Salburua. Se trata de un ave muy escasa como nidificante a escala ibérica. En el censo de aves acuáticas reproductoras de España promovido por SEO/Birdlife en 2007 se registró su reproducción en solamente 4 localidades, ninguna de ellas en Euskadi. La población reproductora total se estimó en 10 parejas. En estas circunstancias, el asentamiento de esta especie en Salburua aumenta el rango de distribución y el tamaño de la población ibérica nidificante. Desde el año 2013 esta especie también cría en el embalse de Ullibarri Gamboa.
  •  Salburua también es el único enclave autonómico desde el año 2013 donde se reproduce el cuchara común, una especie de pato que se alimenta filtrando las aguas con su peculiar pico de donde le proviene el nombre. En el humedal gasteiztarra se reproducen además otras dos especies de anátidas muy escasas en el contexto regional, como el porrón europeo y el ánade friso.

Se adjunta un gráfico que refleja la evolución de las especies de aves acuáticas nidificantes en Salburua.

 

 

 

Con el paso de los años, el humedal de Salburua se ha convertido en un enclave estratégico respecto al conjunto de aves acuáticas reproductoras en el territorio alavés.

A partir del año 2000, entre el 70 y 90% de las especies de aves acuáticas que criaron en Álava lo hicieron también en Salburua. En el año 2015 sólo una especie de todas las que crían habitualmente en Álava, el cormorán grande, ha estado ausente. Entre una cuarta parte y el 40% de las parejas de aves acuáticas que deciden criar en Álava, lo hacen en el humedal gasteiztarra.

Estos datos convierten a Salburua, desde hace más de una década, en la zona húmeda que acoge mayor población reproductora de aves acuáticas en Euskadi,  tras el embalse de Ullibarri Gamboa. En lo referente al número de especies, no hay ahora mismo ningún humedal a escala autonómica en donde sea posible observar tanta variedad de aves acuáticas nidificantes.

La amenaza biológica del botulismo aviar

Pese a estos excelentes resultados, el botulismo aviar volvió a azotar a las poblaciones de aves acuáticas este verano. La enfermedad apareció por primera vez en el humedal en el verano de 2014 y afectó a 791 ejemplares de diversas especies de aves, sobre todo acuáticas. Este verano se produjo un nuevo brote que, afortunadamente, fue detectado de forma inmediata por el servicio de guardería del Anillo Verde, atajando rápidamente su propagación y afectando solamente a 63 ejemplares. En ambos episodios las aves acuáticas fueron las principales víctimas, destacando el ánade azulón que registró el 70% de la mortalidad. Esta especie de pato, la más abundante de Salburua, presenta en la temporada de cría del año 2015 una llamativa tendencia a la baja, al contrario de la tendencia registrada en el resto de Álava. Habrá que esperar a la evolución de esta especie en años venideros, pero teniendo en cuenta el fuerte impacto que tuvo el botulismo aviar sobre ella en 2014, es muy posible que su población reproductora se hay visto resentida en estos humedales en la presente temporada de cría del año 2015.


Compartir

Dejar respuesta