El Sindicato Médico de Euskadi (SME) ha expresado su «asombro», pero, sobre todo, su «enfado e indignación» por las fechas de celebración de la Oferta Pública de Empleo (OPE) de Osakidetza entre julio y noviembre, cuando «nunca» se han puesto exámenes en pleno verano. Serán en Vitoria y el BEC de Barakaldo.

La consejera de Salud, Gotzone Sagardui, ha anunciado este martes que las pruebas de la OPE de Osakidetza para acceder a 7.639 plazas de 110 categorías profesionales se celebrarán entre julio y noviembre en el campus universitario de Álava y en el BEC de Barakaldo.

Tras analizar las fechas, el Sindicato Médico de Euskadi ha señalado que «históricamente, Osakidetza a partir del 15 de junio y hasta el 15 septiembre, nunca ha puesto exámenes ni ha hecho publicaciones oficiales».

Ha puntualizado que «ya el verano pasado, apuntó maneras al publicar la convocatoria del Desarrollo Profesional en pleno mes de agosto, con el perjuicio que eso supuso a muchos profesionales». Sin embargo «lo de ahora, no tiene nombre», ha considerado.

A su juicio, «carece absolutamente de sentido que a categorías como la de médico de Familia y otras que dan atención inicial a pacientes, les pongan el examen en pleno periodo estival».

El sindicato ha indicado que en verano hay menos profesionales (por permisos y vacaciones) y, «lógicamente, más problemas de cobertura para garantizar una atención de calidad a la ciudadanía», por lo que ha considerado que se trata de «una maniobra burda de la Administración que perjudica a todo el mundo, fundamentalmente opositores, pero también a titulares, tribunales y ciudadanía».

El Sindicato Médico ha exigido a Osakidetza que reconsidere las fechas anunciadas y que resuelva «de manera inmediata la OPE 18-19, mostrando el respeto y consideración que se merecen sus profesionales».

La OPE de Osakidetza, entre julio y noviembre

Las pruebas de la Oferta Pública de Empleo (OPE) de Osakidetza para acceder a 7.639 plazas de 110 categorías profesionales se celebrarán entre julio y noviembre en el campus universitario de Álava y en el BEC de Barakaldo.

Así lo ha confirmado este martes, en la rueda posterior al Consejo de Gobierno, la consejera de Salud, Gotzone Sagardui, quien ha recordado que son 109.029 personas las que se han inscrito en esta OPE de reposición de los años 2020, 2021 y 2022 y de estabilización de 2021.

Ha reiterado que del total de plazas ofertadas, 6.082 se convocan a través del concurso-oposición, es decir, con pruebas selectivas, mientras que para el resto, 1.557, se valorarán los méritos.

Del total de plazas ofertadas, 2.228 corresponden a la categoría de Enfermería; 1.231 a auxiliar de enfermería; 1231; 727 a auxiliar administrativo; 331 a la de celador y 497 a la de operario de servicios.

Para la categoría de Medicina de Familia hay 314 plazas, para Urgencias, 151 y para Anestesia-Reanimación, 135.

La consejera ha explicado que estas pruebas se han planificado para que, antes de celebrarse los exámenes, se conozca al menos la lista provisional del resultado de la OPE anterior, la correspondiente a los años 2018-2019, a la que se presentaron 116.793 aspirantes.

Sagardui ha recordado que con esta OPE y la anterior se alcanzarán las 11.000 plazas, lo que supone un tercio del personal de Osakidetza.

El calendario concreto con las fechas de los exámenes puede ser consultado por los opositores tanto en la página web del Gobierno Vasco (Irekia) como en la de Osakidetza.

Sobre la huelga en el Servicio Vasco de Salud convocada por los sindicatos para los días 18 y 19 de mayo, la consejera ha contestado que esos paros «se enmarcan» dentro de la campaña electoral de los comicios del 28 de este mes pero lo que está claro, ha dicho, es que la sanidad pública es una «absoluta prioridad» para el Gobierno Vasco que apuesta por el empleo «digno, estable y de calidad».

Preguntada por si su Departamento tiene previsto celebrar con los sindicatos algún encuentro específico relacionado con la convocatoria de huelga, Sagardui ha contestado que ya existen foros y ámbitos de diálogo de relaciones entre las partes.

ELA afirma que la temporalidad en Osakidetza superará el 50% tras la OPE

El sindicato ELA considera que la próxima OPE en Osakidetza ofrecerá un número de plazas «totalmente insuficiente», por lo que la tasa de temporalidad en el Servicio Vasco de Salud se mantendrá «por encima del 50%».

«Más allá de la propaganda, la única realidad es que, tras la celebración de la OPE, no habrá más trabajadores y trabajadoras en la plantilla de Osakidetza», ha asegurado ELA en una nota.

«Detrás de los abultados números y de eslóganes como que es la mayor OPE de la historia, se esconde una tasa de temporalidad que afecta a más de 24.600 trabajadores y trabajadoras, de los cuales, casi 9.000 llevan más de 8 años en esa situación de temporalidad», según ELA.

«Finalizada esta OPE, la tasa de temporalidad se situará por encima del 50%», ha añadido.

ELA ha señalado que «cuando finalice esta OPE (la fecha límite es diciembre de 2024) habrá 2.000 nuevas vacantes ocupadas por personal temporal (o incluso sin cubrir) ya que en Osakidetza se producen unas 1.000 jubilaciones al año».

Ha considerado que en esta convocatoria Osakidetza «ha dado una vuelta de tuerca más» ya que «obliga» a los aspirantes a inscribirse y preparar un examen sin haber resuelto la OPE anterior; «o lo que es lo mismo -indica-, obligan a la plantilla a preparar una nueva OPE sin saber si han sacado plaza en la anterior».

Las fechas de la OPE hechas públicas hoy suponen que, en algunas categorías, «muchos aspirantes tengan que emplear el verano en preparar las pruebas (tal y como ya sucedió el año pasado)», como sucede con Facultativo de Familia.

«Si tenemos en cuenta la precariedad que padece ese nivel asistencial especialmente en verano, la falta de sustitución de vacaciones o el aumento de cargas de trabajo, hacen especialmente dificultosa la preparación de las pruebas para este colectivo», ha agregado ELA. EFE



2 Comentarios

  1. El sindicato médico no se queja de que valoren el euskera por encima de la excelencia profesional y sus graves consecuencias para la calidad del sistema sanitario. No, se queja de tener que hacer las pruebas en verano.
    ¡Que Dios nos pille confesados!

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