El funicular de Artxanda se modernizará tras 107 años
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Llegan cuatro nuevos proyectos que supondrán la remodelación más completa de la historia del Funicular de Artxanda, 107 años después de su inauguración en el año 1915.

El proceso de modernización contemplado persigue convertir a este popular medio de transporte en un funicular de tercera generación para el siglo XXI, que sea capaz de dar respuesta a la tasa de crecimiento de usuarios actual y la prevista con el desarrollo del Monte Artxanda.

De hecho, el Funicular se encuentra entre los principales atractivos turísticos de la ciudad. En 2019 superó el millón de usuarios, y este verano (julio-agosto) ha batido su récord con 130.000 turistas, un 20 % superior a la cifra de 2019, el ejercicio histórico con más actividad, por lo que previsiblemente se superarán o igualarán estas cifras en el ejercicio 2022.

Para llevar a cabo los proyectos de remodelación, el Funicular recibirá el apoyo financiero de los fondos Next Generation de la Unión Europea dirigidos a “Proyectos de Sostenibilidad Turística en destinos”, una iniciativa enfocada a apoyar a los destinos en su proceso de transformación hacia polos de innovación turística capaces de integrar en su oferta la sostenibilidad medioambiental, socioeconómica y territorial, y a desarrollar estrategias de resiliencia frente a los nuevos retos como el cambio climático, la sobredemanda o las crisis sanitarias y de seguridad.

Los fondos Next Generation contribuirán a su financiación con la asignación de 1,7 millones de euros en el periodo 2022-2024, de los que 865.000 euros corresponderán a la rehabilitación de la estación superior; 470.000 euros se destinarán al diseño del futuro cambio de vagones; 275.000 euros, al jardín vertical y 95.000 euros, a la instalación fotovoltaica.

JARDÍN VERTICAL EN LA FACHADA PRINCIPAL

El programa de remodelación del Funicular de Artxanda consta de cuatro proyectos diferenciados que se encuentran en diferentes fases de diseño, ejecución o licitación.

Entre ellos un jardín vertical en la fachada principal del Funicular, que se enmarca en el eje de creación de corredores verdes en la ciudad, conectando los diferentes niveles entre Castaños y Matiko con un elemento de vegetación natural e incrementando la superficie verde de Castaños, con la siguiente mejora de la calidad del aire, aumento de la biodiversidad y mejora estética de la plaza.

El centenario Funicular de Artxanda, considerado uno de los transportes más singulares de Bilbao, “naturaliza” la parte más visible de una infraestructura que continúa representando, después de innumerables décadas, uno de los mayores polos de atracción turística de la ciudad.

“No se trata de un proyecto meramente estético, ya que se considera que este proyecto está llamado a mejorar la calidad del aire y reducir la temperatura ambiente, así como el ruido ambiental interior y exterior, con el consiguiente aumento de la sensación de bienestar y de mayor interacción social”, ha asegurado Nora Abete.

INSTALACIÓN DE PANELES SOLARES

Por su parte, el proyecto de instalación de paneles solares y aprovechamiento de la energía de frenado del Funicular se enmarca en el eje de mejora de la eficiencia energética. Con este objetivo, se adjudicará próximamente la instalación de autoconsumo para que esta infraestructura resulte autosostenible desde el punto de vista de generación de energía, y que pueda estar hibridado y verter los excedentes a la red eléctrica, lo que le permitiría conseguir una compensación neta en la factura.

Los trabajos conllevarán la colocación de placas fotovoltaicas en el tejado de la pista de patinaje que se encuentra anexa al funicular y la implementación del sistema de aprovechamiento de la energía de frenado.

La operación ahonda así en los retos asociados con la movilidad verde consiguiendo reducir las emisiones de CO2 mediante el ahorro y aprovechamiento de la energía solar y de frenado. De hecho, la infraestructura ha reducido ya su consumo energético entre un 20 y un 25% este año, solo con la implantación del sistema de frenado, y con las nuevas medidas podría superar el 50% del consumo de energía. La tarea se encuentra en fase de ejecución y prevé su puesta en marcha a finales de este año.

REHABILITACIÓN DE LA ESTACIÓN SUPERIOR

También en el marco de la mejora de la eficiencia energética, el Funicular de Artxanda acometerá el proyecto de rehabilitación de la estación superior del Funi, con los objetivos de mejorar la experiencia del turista y visitante a través una imagen más atractiva y acorde al resto de actuaciones que se están llevando a cabo en el entorno del Monte Artxanda.

La rehabilitación se sustanciará en la transformación de la zona pública del edificio de la estación superior, consiguiendo una estación moderna y funcional acorde a las nuevas necesidades del transporte. Contempla asimismo la mejora de la operativa mediante la instalación de puertas canceladoras, validadoras, salas de espera, etc., así como la instalación de zonas de comercio de conveniencia y merchandising dentro de la estación.

Estos trabajos se encuentran en proyecto de licitación y comenzarán las obras previsiblemente en 2023.

RENOVACIÓN O SUSTITUCIÓN DE LOS VAGONES DEL FUNICULAR

El cuarto proyecto y de mayor calado económico se enmarca en el eje de transición digital y competitividad. Consiste en un plan de renovación de los vagones del Funicular de Artxanda, con la finalidad de poder dar respuesta a la demanda actual y creciente de usuarios y atender tanto a las necesidades de los turistas como a los habitantes del entorno.

Entre los objetivos planteados por este proyecto destaca el aumento de la capacidad de transporte desde los 70 pasajeros actuales hasta los 120 viajeros/hora (dependiendo de las conclusiones del estudio), a través de la dotación con vagones de mayor capacidad y del aumento de las frecuencias de viaje. El proyecto permitirá también aumentar la seguridad de la instalación con la puesta en marcha de nuevos sistemas de control y mando acorde a las nuevas normativas de transporte.

La renovación de los vagones, el estudio de viabilidad y diseño ahora en licitación, contempla una inversión cercana a los 3,5 millones en la compra de los nuevos vagones. Antes, los expertos habrán de estudiar las especificaciones técnicas y estéticas para determinar si la renovación prevista “manteniendo las tripas” del equipamiento actual es capaz de soportar las nuevas demandas de expansión con la maquinaria existente o recomiendan la sustitución de vagones.

La última puesta al día del “Funi” data del año 2012, fecha en la que se llevaron a cabo trabajos de mejora y modernización de la estación de Castaños, aprovechando la interrupción del servicio del Funicular, para instalar «una serie de cerchas metálicas, una lámina impermeabilizante y mallazo”, que garantizaran la seguridad del servicio hasta que concluyó la construcción de la nueva estación de Matiko. La iniciativa también permitió realizar la reforma de la estación inferior, para mejorar la accesibilidad y comodidad de las personas usuarias y completar su adaptación al sistema de la tarjeta Barik, así como la renovación de la carpintería y los cerramientos interiores, los techos, solados y alicatados, la instalación eléctrica, y la dotación de una nueva taquilla de mayor tamaño. Los trabajos supusieron entonces un coste de 198.250 euros.



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