El nuevo programa ‘Agiria Agerian’ puesto en marcha por el Gobierno Vasco custodiará digitalmente los documentos esenciales de personas en exclusión social que así lo soliciten.
Son personas que suelen guardar sus documentos físicos en una mochila, en las taquillas de los centros de día, en casas de alguien de su confianza, en un domicilio temporal o en sus países de origen.
Esta iniciativa ha sido presentada este viernes en San Sebastián por la consejera vasca de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, y cuenta con una dotación económica este año de 100.000 euros.
Ofrecerá continuamente un servicio de almacenamiento seguro, digital y gratuito para la gestión de la documentación de las personas que están en exclusión y contará con la colaboración de 70 entidades que trabajan con estos ciudadanos.
Según ha explicado el Departamento, la vulnerabilidad documental se produce cuando una persona no dispone de la documentación personal necesaria en el momento en que ésta es requerida, como el pasaporte, el NIE, el certificado de empadronamiento, el de estudios, un contrato de trabajo, de alquiler, de discapacidad o la tarjeta sanitaria.
Esta realidad, ha señalado, es especialmente grave para las personas sin hogar, pero también para las que, aún teniendo hogar, enfrentan situaciones de inestabilidad habitacional, laboral o familiar, ya que esta situación condiciona el acceso a recursos de servicios de alojamiento, ayudas sociales, salud, empleo o formaciones.
‘Agirian Agerian’ busca abordar esta vulnerabilidad mediante ese almacenamiento. «No vamos a dejar a nadie atrás», ha dicho la consejera Melgosa.
El programa cuenta con la colaboración de Metaposta, las asociaciones Kolore Guztiak (Gipuzkoa), Bizitegi (Bizkaia) e Irsearaba (Álava).
Durante el proceso para impulsarlo han participado 38 personas (usuarias y trabajadores) pertenecientes a 13 entidades y el equipo motor del proyecto ha valorado el proceso con un 8,9 sobre 10.
Los perfiles de los beneficiarios del programa son diversos, desde jóvenes migrantes hasta personas en situación de calle por consumos o enfermedades metales y familias en riesgo de exclusión social.
EFE




