El Gobierno municipal de San Sebastián (PNV-PSE/EE) ha aprobado un proyecto de presupuesto para el Ayuntamiento en 2024 que asciende a casi 484 millones de euros, un 4,7 % más que el del ejercicio anterior, y que prioriza las mejoras en los barrios, la cobertura social y la movilidad sostenible.

El alcalde, Eneko Goia, y la concejala de Economía, Empleo y Ecología, Marisol Garmendia, han presentado este viernes en rueda de prensa las líneas principales del documento presupuestario, que contempla casi 64 millones para inversiones y que la Junta de Gobierno Local ha aprobado a continuación en una reunión extraordinaria.

El delegado de Gestión Económica, Kerman Orbegozo, ha detallado por apartados las cuentas que propone el gobierno municipal y que hoy presenta también en comisión a los grupos políticos, para iniciar de inmediato el periodo de presentación de enmiendas y poder aprobarlo previsiblemente en pleno extraordinario el 21 de marzo.

Preguntado por la posibilidad de alcanzar acuerdos con EH Bildu, como ha ocurrido en el Ayuntamiento de Vitoria, Goia ha señalado que el ejecutivo donostiarra -que goza de mayoría absoluta- «siempre ha estado abierto, en legislaturas anteriores también, a las aportaciones de todos los grupos, sin excluir a ninguno».

«Algunas veces hemos llegado a acuerdos y otras no», con unos u otros, ha recordado el alcalde, que ha considerado que se debe «esperar» a ver cómo discurre la fase de enmiendas para conocer «la voluntad» de cada partido.

Ha explicado por otro lado que las cuentas no han podido estar listas antes debido a «la incertidumbre» generada con los descuentos del 50 % al transporte público, cuyas ayudas finalmente ha prorrogado el Gobierno español y «hubieran supuesto unos 8 millones de euros» para San Sebastián.

El presupuesto consolidado para el Ayuntamiento y las sociedades y entidades municipales es «el más alto de su historia», ha dicho el alcalde, que ha explicado que la subida generalizada de precios afecta a los costes de los servicios que presta el consistorio y eso queda reflejado en algunos capítulos del gasto corriente.

Ha indicado que se incluye también un incremento de la deuda, por la subida del Euribor y el préstamo relacionado con la compra de los cuarteles de Loiola al Ministerio de Defensa, cuyas escrituras prevé firmar durante este primer semestre.

Pese a ello, «la situación financiera» del Ayuntamiento es «buena» y permite «seguir mejorando los servicios y afrontando el desarrollo de importantes proyectos» que, según ha dicho, atienden tres «prioridades», como son afrontar «la transformación de la ciudad para hacerla medioambientalmente más sostenible», mejorar numerosos equipamientos, «sobre todo en los barrios», y reforzar las políticas sociales para los colectivos más desfavorecidos.

De las cifras del presupuesto, destaca el 6 % de aumento respecto a 2023, de los gastos de personal, con un 3 % de subida en salarios y la incorporación de 16 nuevas plazas, entre ellas, seis agentes de movilidad, tres en bomberos y dos técnicos en atención social.

Los gastos corrientes por servicios suben de media 1,5 %, aunque los vinculados a servicios sociales aumentan hasta el 1,85 % y los de medio ambiente superan el 12 %.

A esos mayores desembolsos, se hace frente con la mayor aportación foral, que será de 177,6 millones, 7 % más que en 2023, y con las subidas del IBI, IAE y las tasas de agua, saneamiento y basuras.

La cantidad asignada a políticas sociales crece el 8,6 % en relación a 2023, con partidas importantes como las dedicadas a las AES, que suben un 14,7 %, y las APTC y de alimentación, que crecen un 9 %, además de contemplar el final de las obras de Villa Salia que acogerá el recurso de día para personas en exclusión, el traslado del hogar del jubilado de Gros o la renovación del del centro.

Garmendia ha subrayado la apuesta presupuestaria por avanzar en movilidad sostenible, traducida en una mayor dotación a Dbus, de 1,6 millones para implantar la Mugi virtual y comprar nuevos microbuses o de 1,2 millones para seguir implantando el BEI en la línea 17, a lo que se añadirá la compra de 24 autobuses eléctricos aprovechando ayudas europeas.

Precisamente la llegada prevista de fondos Next Generation, será «aprovechada» para «continuar desarrollando proyectos iniciados y empezar otros nuevos», ha anunciado Orbegozo, que ha precisado que el presupuesto plantea un incremento del 12,3 %, hasta los 63,9 millones de euros, para inversiones.

Del centenar de partidas de ese capítulo, destacan las inversiones en instalaciones deportivas como la renovación de la cubierta del velódromo (0,9 millones), la reforma del miniestadio de Anoeta (0,5 millones), el inicio de la remodelación integral del campo de fútbol de Herrera (más de 1,5 millones en dos años) y el de Añorga.

Mejoras en Igeldo, donde empezará el proceso de renovación de la antigua escuela, para la que hay un compromiso plurianual de dos millones, o avances urbanos en el Distrito Este, donde se asignas 2,6 millones para continuar la regeneración de Altza, son otras de las inversiones previstas. EFE



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