El Obispo de Vitoria, D. Juan Carlos Elizalde, ha felicitado públicamente la Navidad en su tradicional mensaje de estas fechas dirigido a toda la sociedad vitoriana y alavesa. Lo ha hecho tras una profunda reflexión acerca de lo especial y extraña que será para todos y no ha querido olvidarse de quienes fallecieron desde el inicio de la pandemia y de sus familiares y amigos.

Felicitaciones concretas, también a las instituciones que lideran los políticos

En nota de prensa, ha felicitado a sanitarios, comerciantes, trabajadores de todos los
servicios, instituciones públicas y organismos sociales como Cáritas y Berakah entre
otros, por hacer posible la Navidad y ha recordado la labor de la Iglesia alavesa y las
decenas de acciones desde antes incluso del inicio de la pandemia para frenar contagios
y ayudar a la población.

Ha agradecido a todos esos “sacerdotes, religiosas, organismos y delegaciones diocesanas y a las muchísimos voluntarios y personas ligadas a diversas parroquias y movimientos católicos” por su colaboración “desde el minuto cero” en este sentido.

También ha destacado la labor de Cáritas y ha alertado que el número de familias atendidas se ha multiplicado por dos. “Ante los necesitados y la amenaza de su aislamiento social, no podemos mirar hacia otro lado” y ha animado a colaborar económicamente con esta entidad eclesial para llegar al máximo de personas posibles.

El Obispo ha tenido palabras de recuerdo para los fallecidos durante la pandemia.

“Debemos salvar vidas y ello pasa por intentar evitar el trasiego de familiares y la movilidad que ello supone” subrayando que “salvo que sea imprescindible, lo mejor es estar en casa el máximo tiempo posible y evitar las grandes reuniones”.

En este punto, ha insistido en “estar cerca pese a la distancia” a través de “gestos y
tecnologías que nos pongan en comunicación constante con nuestros mayores y
enfermos”. Con vistas a frenar una tercera ola de contagios, el Obispo de Vitoria ha sido
rotundo. “Sigamos con los ojos abiertos y no nos relajemos en las precauciones, seamos
responsables individual y colectivamente. Celebremos el nacimiento de Jesús salvando
vidas y no dejemos a nadie excluido”.

«Ningún foco en las iglesias»

Ha recordado que Roma ha autorizado a que en las celebraciones de Navidad, Año Nuevo y Reyes Magos se puedan multiplicar por cuatro en las parroquias para evitar aglomeraciones pues “también necesitamos la oración, en encuentro comunitario y la eucaristía siempre con las medidas de seguridad sanitarias”, asegurando que en los templos estas se respetan rigurosamente convirtiéndose en zonas seguras donde no se ha registrado ningún foco.

“Estos meses nos han demostrado la fragilidad humana. Es tiempo de dejar atrás aquello
que siempre fue secundario y que nos dividía y centrarnos en lo verdaderamente
importante, como es la dignidad de la persona humana y su vida” aludiendo a “la salud
de nuestros mayores, la educación de nuestros hijos, los trabajadores esenciales, las
reconciliaciones personales y familiares y la solidaridad mutua así como los problemas
sociales que a todos nos incumben”. Recordando las palabras del Papa acerca de esta
amenaza mundial, ha pedido que “seamos conscientes de que todos estamos en la
misma barca y que nadie se salva solo”.

D. Juan Carlos Elizalde ha tenido en su mensaje palabras de ánimo para los más
mayores. “Sois un tesoro para la Iglesia, para las familias y para toda la sociedad. Nos
habéis trasmitido la fe y habéis dejado un legado de trabajo, sacrificio, superación y
ahora, ante una amenaza sanitaria que os afecta de cerca, tened por seguro que vuestros
hijos y nietos actuaremos responsablemente, porque cuidaros supone un debido acto de
amor hacia vosotros”. También a los más jóvenes y pequeños, les ha agradecido que
esta Navidad “llamen más a sus abuelos, amigos y familiares para sembrarles de alegría
desde la distancia”. A estos primeros les ha animado a madurar la fe y les ha alentado a
“romper con esa costumbre de no acudir a la misa dominical o a los sacramentos para
dar un paso y sentirse arropados por el Señor y por la comunidad cristiana”. “También la
Navidad es para ellos y para que la vivan con fe como ocurre en otras latitudes del
globo”.

Para finalizar su felicitación, el Obispo de Vitoria ha animado a “recibir el 2021 cargados
de esperanza y optimismo” porque “para Dios nada hay imposible”, tal y como le anuncia
el ángel a María. “Dios siempre da señales y se encarga de demostrarnos que para Él no
hay nada que no se pueda hacer a través de nosotros, si estamos dispuestos y
trabajamos por el bien común”. Ha terminado su mensaje bendiciendo a todas las
personas que viven en la Diócesis de Vitoria –Álava, Treviño y Orduña– y deseando un
“feliz 2021 esperanzados en las buenas noticias sin olvidarnos de nadie”.


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1 Comentario

  1. Todos repiten lo mismo, bares, estadios, comercios, restaurantes, gimnasios, tiendas, iglesias, centros comerciales, cines, discotecas, mercados, mercadillos, transporte, hoteles, etc… tomamoslasmedidasreglamentarias y nosedemostradoninguncontagiopormiactividad, noobstanteesperoquelosdemascierren porquelaseguridadetodosesmuyimportante, ademas ha habido covid en residencias y conventos que mejor no hablar, asi nos va….

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