retrovisores

(a la derecha en la foto del retrovisor)

A la entrada de Vitoria, a la altura del hotel Lakua, se instala un joven que limpia los cristales de los coches a quienes lo desean mientras el semáforo se encuentra en rojo.

Y realmente es un espectáculo ver la situación. La incomodidad de los conductores es manifiesta. El que tiene la ventanilla bajada, la cierra de inmediato; la mayoría se hacen los despistados y siempre quedan los que ponen mala cara y se niegan en rotundo.

Lo hemos visto en varias ocasiones y, el joven que se instalaba la pasada semana en el semáforo, no forzaba situaciones. Puesto que en esta profesión hay quien hace caso omiso de las instrucciones del conductor  y lanza agua contra la luna y comienza a limpiar aunque le hayan dicho que no.

Que siga con tan buena educación. Aunque en ese mismo lugar hemos visto exactamente lo contrario en otras ocasiones.


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1 Comentario

  1. Menuda noticia os habéis currado. También hay alguno que le permitimos limpiarnos el cristal y le damos algo suelto. Un buen chaval, con buenas formas y que entiendo trata de ganar algo de calderilla. Incomoda al que es incapaz de dar unos céntimos a un chaval que por lo menos se los trabaja. Menuda sociedad…

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