Carta consejo

La semana pasada llegó a muchas casas de Vitoria el aviso de pago del impuesto de circulación (a fecha 15 de septiembre en plazo voluntario), pero muchos ya han podido ver la receta que les espera y se han quedado helados con la crisis que tenemos. En un momento, donde además,  se quitan plazas de aparcamiento.

 

«Estimado Alcalde:

 

La ciudadania en estado de alarma, con un problema de ingresos más que considerable y subes el impuesto de circulación.

 

Ni dando fecha de pago hasta septiembre merecéis un calificativo honroso.

 

¿Esta subida donde va a ir… al gasto de las elecciones? No hay calificativo que defina esto….. y tu alcalde lo sabes».

 

Ha sido un ciudadano en el Buzón Municipal. Y la hemos publicado íntegramente


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5 Comentarios

  1. El dinero para pagar a los funcionarios que han estado en casa y sin trabajar cobrando el 100%.
    Por qué el ayuntamiento no ha hecho un erte y que sea el estado el que cargue con el sueldo de esta gente????

    • Sí, sería interesante saber cómo se va a solucionar ese «problema». Hay gente que ha estado trabajando y otra – incluso de la misma categoría – que no. La que estaba trabajando, si quería un puente – léase 27 de abril – se lo tenía que pedir de sus días libres, pero la que no estaba trabajando tenía el día libre de antemano. ¿Se les va a pagar el sueldo a los que no han trabajado? ¿Por qué?
      Sé que es difícil organizar a todo el personal, pero en algunas categorías ha habido un «escaqueo general» mientras otras han estado dando el callo.

  2. Gastando a lo tonto (porque no hay alcalde que deja más dinero en las arcas que el que encontró al llegar) y sacándolo de los bolsillos de los ciudadanos vía impuestos cuando ven que se han pasado, puede ser alcalde hasta el tonto del pueblo. ¿Por qué se empeñan en empeñarse? ¿Ante quién rinden cuentas? ¿Quién les permite gastar lo que no tienen? No debería permitírseles gastar a crédito, pues los intereses se acumulan por las malas gestiones de los ediles, y los pagamos los demás. Luego presumen impunemente de las obras faraónicas innecesarias que cada uno ha hecho, a veces en contra de la mayoría de los ciudadanos. Pero para qué darle vueltas, si nos lo han oído mil veces y se la trae al pairo. Son como los burros; el camino se acaba pero ellos siguen. Si a un administrativo del ayuntamiento el alcalde le castiga si lo hace mal; ¿por qué nadie le castiga a él, cuando sus errores son muchísimo más graves?

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