autoconsumo fotovoltaico
foto ajena a la información

El proyecto para instalar una planta fotovoltaica en Lantarón con 10.400 paneles solares ha logrado el informe de impacto ambiental del Gobierno Vasco, que le insta en todo caso a adoptar una serie de medidas para reducir los efectos tanto de su construcción como su posterior explotación.

El Boletín Oficial del País Vasco (BOPV) publica el informe de impacto ambiental, en el que se destaca que la ubicación no tendrá grandes efectos sobre el paisaje por no ser demasiado visible, que no es un espacio natural protegido y que no causará un impacto reseñable en la fauna y la flora.

Esta planta, llamada «Comunión I», ocupará más de 7 hectáreas (de las cuales 5 serán ocupadas por los paneles) cerca del polígono industrial de Zubillaga y colindará con «Comunión III», un segundo parque solar de más de 6 hectáreas. Ambas instalaciones compartirán el camino de acceso, el vallado perimetral y el punto de vertido a la red eléctrica.

En el caso de «Comunión I» se instalarán 4,995 megawatios (MW) de potencia nominal (MWn) y 6,24 MW de potencia pico (MWp), con una producción estimada de 0,9933 GWh/año. Para ello se instalarán 10.400 paneles fotovoltaicos monocristalinos con una potencia unitaria de 600 W.

Los paneles se colocarán en seguidores solares a un eje con una inclinación máxima de 55 grados y variarán su inclinación de forma automática para optimizar el rendimiento y evitar sombras entre las filas. Esta medida aumentará la producción un 18 % frente a las instalaciones con estructura fija.

El plazo de ejecución y puesta en marcha de la planta es de 17 meses y se espera que esté en activo durante 40 años, momento en el que comenzará la pérdida de rendimiento. Cuando se clausure se retirarán todas las estructuras y elementos artificiales y se restaurará la vegetación para recuperar la calidad paisajística y el posible uso agrario de la parcela.

POCO IMPACTO EN EL MEDIO AMBIENTE

El camino de acceso a «Comunión I» se hará aprovechando un camino rural existente y solo será necesario añadir 50 metros más.

La parcela seleccionada tiene un relieve muy suave por lo que no implicará grandes movimientos de tierras y es un terreno agrícola dedicado a monocultivos intensivos (cereal y remolacha) sin «elementos valiosos del patrimonio natural, ni del patrimonio cultural», tampoco es un espacio natural protegido y no hay especies de flora amenazadas.

En el caso de los animales -aunque no hay «comunidades faunísticas de interés- el informe señala que el vallado perimetral deberá ser «permeable a la fauna evitando un posible efecto barrera». Así, no podrán usarse elementos punzantes o cortantes, la valla no se fijará al suelo y deberá tener «gateras» cada 500 metros para permitir el paso de animales de pequeño tamaño.

En cuando a la afección paisajística el informe concluye que su visibilidad será reducida y que la revegetación prevista ayudará a que sea vea menos. Entre otras medidas el informe establece que se colocará una pantalla vegetal en todo el perímetro de la planta, que estará formara por una banda de vegetación de 5 metros de ancho.

El informe pondera las afecciones «de escasa magnitud» de la instalación al tiempo que «valora el impacto positivo que una planta de estas características genera frente a otras alternativas energéticas». Por ello da por bueno el proyecto siempre que se cumpla con las medidas correctoras, con lo que sigue adelante su tramitación. EFE



Dejar respuesta