Por Borja Cabello. No fue la mejor noche del colegiado catalán Víctor García Verdura en el Alavés–Real Madrid, especialmente por un criterio disciplinario demasiado irregular.
El encuentro comenzó con una amarilla tempranera para Víctor Parada en el minuto 6 por un claro pisotón sobre Valverde, una acción que condicionó al defensor durante todo el partido.
Cinco amarillas perdonadas al Real Madrid
- Arda Güler, minuto 35: zancadilla a Pablo Ibáñez que quedó sin amonestación.
- Asensio, minuto 43: patada en la entrepierna a Lucas Boyé que tampoco consideró merecedora de tarjeta.
- Tchouaméni, minuto 45: nueva zancadilla sobre Pablo Ibáñez al borde del descanso, también sin castigo.
- Tchouaméni, minuto 72: otra acción similar, esta vez sobre Lucas Boyé, nuevamente sin amarilla.
- Vinicius, minuto 79: patada a Aleñá que tampoco fue sancionada disciplinariamente.
Mejoría en la segunda parte… con ayuda del VAR
Tras el descanso, García Verdura mostró una ligera mejoría. Aunque necesitó la intervención del VAR para validar el gol de Carlos Vicente, pero acertó en la amonestación a Vinicius en el minuto 80 y también al no señalar penalti en una acción posterior del brasileño.
La jugada polémica del 88’: Acertó
En el minuto 88 llegó la acción más polémica: un contacto leve sobre Vinicius dentro del área. El árbitro acertó al no señalar penalti (la intensidad era insuficiente) y también al no mostrar una segunda amarilla a Vinicius, ya que, al existir contacto, no podía considerarse simulación.








Pues según contertulios y medios nacionales el perjudicado fue el Real Madrid…el empujón a Tony Martínez cuando se disponía a rematar no era suficiente para desestabilizarlo pero el leve toque a Vinicius era suficiente para desestabilizarlo y pitar penalti.
Y de todos estos detalles ni mu.