Euskadi ha recuperado en junio parte de la actividad hotelera al finalizar el día 21 del mes pasado el estado de alarma decretado por la pandemia de coronavirus, aunque las entradas de viajeros cayeron un 84 % respecto a junio de 2019.

El Instituto Vasco de Estadística, Eustat, ha destacado que en junio 372 establecimientos mantuvieron algún tipo de actividad hotelera en junio, más de la mitad, frente a 246 que permanecieron cerrados todo el mes.

Estas cifras mejoran considerablemente las de mayo, pero están lejos todavía de las de junio de 2019, cuando hubo 578 establecimientos con actividad y 36 cerrados por diversos motivos.

Por territorios históricos, la tendencia es generalizada, al pasar en Álava de 20 establecimientos con actividad en mayo a 46 en junio (algo más del doble); en Bizkaia de 80 abiertos en algún momento en mayo a 141 en el mes de junio y en Gipuzkoa con 185 activos en junio, frente a los 88 de mayo.

Sin embargo, las entradas de viajeros y las pernoctaciones revelan que siguen los efectos de la crisis de la covid-19 en el sector hotelero vasco, ya que en junio hubo 47.669 entradas y 89.823 pernoctaciones, frente a las 298.247 entradas y 581.962 pernoctaciones del mismo mes del año precedente.

En Álava las entradas se han reducido un 78,3 % y un 76,4 % las pernoctaciones, en Bizkaia un 85,2 % las entradas y un 85,3 % las pernoctaciones, y en Gipuzkoa un 84,5 % las primeras y un 86 % las segundas, aunque respecto a mayo ambas se han incrementado considerablemente.

También se observa que las entradas de residentes en el extranjero representan el 15,6 % del total, mientras que en junio de 2019 este porcentaje se elevaba al 48,1 %.

La duración de la estancia media fue de 1,88 días, por debajo de los 1,95 del año pasado por esas mismas fechas y el grado de ocupación por plazas cayó 39,9 puntos porcentuales en Euskadi al pasar del 63,1 % de ocupación en junio de 2019 al 23,1 % el mes pasado.

Los ingresos de los hoteles vascos por habitación ocupada se redujeron un 41,1 % en junio respecto al mismo mes del año anterior, pero si se tienen en cuenta todas las habitaciones disponibles que ofrece un establecimiento, la rentabilidad del sector cayó un 74,8 % interanual.

En cuanto a los alojamientos rurales, dos tercios tuvieron actividad algún día del mes de junio, pero el efecto de la crisis de la covid-19 fue similar al de los hoteles.

Hubo 285 alojamientos rurales que tuvieron alguna actividad (el 66,6 % del total), frente a los 372 que lo hicieron en junio de 2019 (88,6 %).

No obstante, con respecto al mes precedente se observa un notable incremento de la actividad, dado que en mayo solo abrieron en algún momento 167.

Las entradas en alojamientos rurales vascos ascendieron a 5.063, muy lejos de las 16.035 de un año antes, pero notablemente superiores a las 996 de mayo.

Por territorios históricos, Álava contabilizó en junio 867 entradas y 2.837 pernoctaciones, Bizkaia 1.496 y 4.620, respectivamente, y Gipuzkoa 2.700 entradas y 7.390 pernoctaciones. EFE


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