El 88% de las personas usuarias de los comedores municipales para mayores asegura que este servicio ha mejorado su vida. Este es uno de los resultados del estudio que el departamento Políticas Sociales y Salud Pública ha realizado para conocer el impacto que los comedores tienen sobre las personas mayores que hacen uso de ellos. Con este objetivo, ha entrevistado a 302 personas para conocer la incidencia del servicio a distintos niveles: económico, relacional, social, personal, familiar y sanitario.
“La comida no es una actividad únicamente biológica. También conlleva otros muchos aspectos sociales y culturales que redundan positivamente en nuestros mayores. Por eso, además de atender las necesidades nutricionales de quienes acuden a ellos, los comedores trabajan para prevenir la dependencia de las personas mayores, fomentar su autonomía y mantenerles en su entorno”, explica Peio López de Munain, concejal de Políticas Sociales y Salud Pública.
Las personas encuestadas respondieron a 39 preguntas y de sus respuestas se han extraído seis grandes conclusiones:
· Haciendo uso del comedor, las personas usuarias gastan menos que si comieran en casa.
· El comedor sirve para relacionarse con otras personas.
· El comedor ayuda a estar mejor informados sobre las actividades de los centros de mayores y de la propia ciudad.
· Las personas usuarias se sienten “más ilusionadas y motivadas”.
· Las personas usuarias aseguran que “el comedor es bueno para su salud”.
· Las familias de los mayores que acuden al comedor se muestran “más tranquilas”.
La investigación de la que se desprenden todas estas conclusiones se ha centrado en cinco grandes áreas:
AREA ECONOMICA. Un 85% de las personas encuestadas considera que comer en el comedor (4,11€) es más barato que hacerlo en casa y que la relación calidad precio es correcta.
AREA RELACIONAL. El 70% de las personas que acuden a los comedores y que antes no tenían relaciones sociales, ahora sí las tienen.
A juicio de López de Munain, “este aspecto es el más destacado por las personas usuarias. La gran mayoría vive sola y el ir al comedor les da la oportunidad de relacionarse con otras personas, de comer en compañía y poder charlar. De no ser por este momento, muchas de estas personas no tendrían con quien relacionarse de manera cotidiana”.
AREA SOCIAL. Los comedores facilitan la información de programas, servicios y actividades en las que pueden participar las personas usuarias.
El 67 % de las personas que no conocían las actividades y servicios de los Centros Socioculturales de Mayores, ahora las conocen. Lo mismo sucede con el 41% de las personas que desconocían las actividades de la ciudad.
AREA PERSONAL. El 95% de las personas usuarias encuentran en el comedor una distracción y les ayuda a estar “menos preocupadas”.
El 67% ve al comedor como una motivación para salir de casa.
El 35% se sienten más atendidas.
AREA FAMILIAR. El 75% de las familias cree buena idea que la persona mayor acuda al comedor.
“El comedor es un servicio que no solo alivia a las personas mayores, también a sus familias. Muchas personas mayores quieren seguir siendo autónomas y vivir en su medio habitual. Saben que sus hijos e hijas, por sus trabajos y rutinas, tienen complicado conciliar sus tareas cotidianas y actividades con la atención a sus mayores, por lo que contar con servicios como el comedor da tranquilidad a ambas partes” asegura Peio López de Munain.
AREA SANITARIA. Un 81% de las personas usuarias de los comedores cree que la dieta de las comidas que reciben influye positivamente en la mejora de su salud.
Muchas de las personas que viven solas no tienen ánimo para preparar comidas equilibradas y variadas, por lo que el comedor compensa esa carencia.
Para terminar, a la pregunta de ¿Cómo se sentiría o cómo le afectaría que se eliminara el servicio del comedor?, el 41% de las personas respondió que “mal o muy mal” ya que verían su salud “muy perjudicada”, se verían abocadas a situaciones de “soledad, tristeza, desamparo” y sentirían la pérdida de amistades.
En la actualidad, el servicio municipal de Personas Mayores dispone de 616 plazas de comedor – repartidas en 12 comedores- tras la apertura de este servicio en Lakua-Arriaga y Olárizu y tras la ampliación de plazas en Coronación y San Prudencio, todo ello llevado a cabo en los primeros meses de 2017.
En 2016, los comedores atendieron a 872 personas distintas –de las que el 58% fueron hombres y el 42% mujeres- con una media de edad de 81 años.


