Fuentes municipales consultadas por Efe han explicado que la decisión de abandono de Borja Belandia se comunicó al alcalde la ciudad, Gorka Urtaran, a finales de 2015.
Es decir que se ha mantenido oculta al menos tres meses. Algo nos dice que hasta la cazada de algún periodista.
La razón para mantener en secreto una decisión de tanto calado tiene que ver con la búsqueda de una salida «ordenada».
Precisamente, uno de los motivos para posponer su salida ha sido el de dejar cerrados asuntos importantes como la ampliación de la flota de Tuvisa y la elaboración de un protocolo nuevo de fraude fiscal.
Es decir, que quien le sustituya no sabría hacer esos últimos encargos. Para temblar.









