Las demandas de disolución matrimonial en Euskadi bajaron en el tercer trimestre de este año un 23,3 % con respecto al mismo periodo de 2020, según los datos hechos públicos por el Consejo General del Poder Judicial.
Esta bajada contrasta con el incremento del 67,8 % que se dio en el segundo trimestre de este año en comparación con el mismo periodo de 2020, cuando las rupturas matrimoniales fueron muy inferiores al coincidir con los meses más restrictivos por el estado de alarma derivado de la pandemia de coronavirus.
Entre julio y septiembre de este año se han contabilizado 726 rupturas matrimoniales en Euskadi entre divorcios y separaciones frente a las 946 que se registraron en ese mismo periodo en 2020.
Si se compara con el verano de 2019, antes de la pandemia se observa que las disoluciones matrimoniales han descendido en el tercer trimestre de este año un 10,6 %, ya que hace dos años se contabilizaron un total de 812 rupturas.
Entre julio y septiembre de 2021 se han producido en concreto 470 divorcios consensuados, un 25,9 % menos que en el verano de 2020; 234 divorcios consensuados (-16,4 %) así como 17 separaciones de mutuo acuerdo (-34,6 %) y 5 no acordadas (-16,7 %). En el tercer trimestre de este año no se ha dado ninguna nulidad matrimonial en Euskadi y tampoco en el mismo periodo de 2020.
En el conjunto de España las demandas de disolución matrimonial presentadas en el tercer trimestre del año también bajaron un 21,8 % con respecto al mismo periodo del año anterior.
Por comunidades autónomas, el mayor número de demandas por cada 100.000 habitantes en el tercer trimestre se ha dado en la Comunidad Valenciana (5,2), seguida de Islas Baleares (5) y La Rioja (4,9). Euskadi registró por el contrario la tasa más baja, un 3,3 junto a Castilla León (3,4) y Navarra (3,5). EFE





Hay gente que sigue casada por inercia, por costumbre y no por estar agosto. Se acomodan a una situacion y siguen así. A veces también siguen por temas económicos, piso y crios.