Más de 1.500 aficionados arroparon este sábado al Baskonia en un entrenamiento abierto al público en el Buesa Arena que se cerró con autógrafos y fotografías con los seguidores del equipo vitoriano.

Después de nueve temporadas sin una actividad de este tipo, parte de la afición vitoriana agradeció la iniciativa de la entidad azulgrana que aprovechó su ausencia en la Copa del Rey para acercarse a su afición en un día especial tras varios días sin entrenamiento.

Los seguidores aplaudieron las canastas de los baskonistas, que tras la sesión preparatoria se dedicaron a sacarse fotos y firmar las camisetas que portaban los aficionados.

El colofón lo puso Dani Díez que sacó del vestuario tres pares de zapatillas de juego y las repartió entre los baskonistas que más tardaron en salir de la instalación. EFE



Dejar respuesta