Crean una plataforma en contra del embalse de Barrón

0
IMQ – Enero – Febrero 2018
entreseccion_noticia

Se ha creado una plataforma en contra del embalse de Barrón. Las inquietudes ciudadanas y los motivos para luchar contra la construcción del embalse de Barrón-Añana correspondiente al proyecto de “mejora y modernización de regadío de Valles Alaveses”. Mediante el cual se pone en marcha esta plataforma, asamblearia y totalmente abierta a la participación de particulares, colectivos, entidades locales, ayuntamientos, sindicatos, partidos políticos, etc., buscando la adhesión máxima ciudadana contra este proyecto, hasta conseguir su total paralización por parte de las instituciones promotoras del mismo.

Motivos por los cuales se pide la paralización del embalse de Barrón-Anaña.

En la plataforma está a favor de la “mejora y modernización” de la zona regable de Valles Alaveses, pero se opone de forma rotunda a la construcción del embalse de Barrón por los siguientes motivos:

MotorGorbea – Enero 2018

La tramitación es ilegal. La tramitación del embalse se ha realizado de forma ilegal, pues no se hace referencia al mismo en el Plan Hidrológico del Ebro, en el que sólo se hace mención a una transformación en regadío, pero obviando que esta transformación incluye un gran embalse (más de 15 metros de altura de pared) de 4,3- 4,9 Hm3.

Concretamente, se incumple el Artículo 4.7. de la Directiva Marco de Agua y el artículo 39 del Reglamento de Panificación Hidrológica, que exigen que que los motivos de las modificaciones o alteraciones se consignen y expliquen específicamente en el plan hidrológico de cuenca.

La falta de justificación motivada y los mencionados incumplimientos legales se consideran especialmente graves y pueden ser motivos para la paralización total del proyecto ya que por estos mismos motivos el tribunal supremo paralizó el dragado del río Guadalquivir.

Falta de trasparencia e información pública. Falta de información por parte de las instituciones implicadas a la ciudadanía en general y a la de la zona de Barrón, Guinea  y Atiega en particular. El embalse de Barrón es la mayor obra de infraestructura hidráulica para regadío de Álava, similar en tamaño al desechado embalse de Korrosparri (4,9 hm3). Y “curiosamente” el período de alegaciones ha coincidido con el mes de agosto, en pleno período vacacional. Las personas afectadas directamente por el proyecto, así como distintos colectivos y administraciones locales han carecido de información previa y de tiempo material para estudiar un proyecto de esta envergadura.

Esta situación es totalmente inadmisible y demuestra la escasa catadura democrática de los promotores y/o la existencia de intereses distintos a los plateados en el  proyecto y por su puesto ajenos al de los agricultores.

En estos tiempos en los que tanto se habla de regeneración democrática, es  lamentable que en Álava se sigan planteando las grandes obras de infraestructuras de esta manera.

No queda justificada la necesidad de un embalse de esta magnitud. La no existencia en el proyecto del regadío de argumentos y estudios sólidos que hagan que la construcción del embalse de Barrón sea necesaria. Todos los datos justificativos del proyecto se basan en estudios del siglo pasado, antes incluso de la aprobación de la Directiva Marco del Agua, por lo que los requerimientos medioambientales que emanan de esta directiva, las necesidades y el interés social y económico, son ahora muy diferentes y no pueden de ninguna manera extrapolarse las realidades de hace 20 años a las actuales, más si tenemos en cuenta el coste del proyecto (cerca de 200 millones de € lo que supondría unos 27.000€ por hectárea).

Foto: Plataforma
Foto: Plataforma

La Directiva Marco europea del Agua (2000/60/CE) plantea un enfoque  completamente nuevo en materia de gestión de aguas, ya que sustituye las estrategias estructuralistas, bajo expectativas de masiva subvención pública, por estrategias de gestión de la demanda y conservación de la calidad y la salud de los ecosistemas hídricos. Por lo tanto el crecimiento de regadíos, que plantea el proyecto y que parece ser la única política que propone la Diputación de Álava es una contradicción fragante con el planteamiento de la Directiva y con las actuales tendencias, en Europa, que buscan estabilizar y en algunos casos incluso restringir los regadíos existentes, tanto por razones económicas  como por razones ambientales.

Creemos que el proyecto se basa en políticas caducas de tiempos pasados que fundamentan la gestión del agua en la oferta del recurso a cualquier precio y a cualquier coste económico y medioambiental y que no va a contribuir al progreso ni al desarrollo rural de Valles Alaveses.

El proyecto es incongruente y con un grave impacto social. La declaración de interés del proyecto se justifica por tratarse de una actuación estratégica socialmente con el fin de fijar población en una zona con tendencia a disminuir, al estar perdiendo población activa dedicada al campo. Sin embargo, la obra mayor consiste en un embalse que se construiría en tierras de cultivo, es decir, se expropian e inundan fincas agrícolas y se les quitan tierras a varios agricultores, para regar otros campos y beneficiar a otros agricultores que además estarían alejados de la zona castigada por  el proyecto.

El propio Diputado de Agricultura no es capaz de asegurar que el proyecto suponga un aumento del número de agricultores en la zona beneficiada, pero nosotros si podemos asegurar que de realizarse supondría de facto la desaparición de varios agricultores de la zona afectada.

Además es muy probable que durante el invierno y gran parte de las estaciones intermedias, aumenten las frecuencia de las nieblas en la zona de Barrón, Guinea y Atiega, contingencia ya de por sí bastante frecuente en estos valles cuya orientación favorece las inversiones térmicas. Generalmente, las nieblas ocuparían el fondo del valle y podrían extenderse hasta 5 o 6 kilómetros alrededor del embalse.

Impacto ambiental. La construcción del embalse de Barrón supondría la desaparición de una pareja de águila real, especie incluida en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas en la categoría de Vulnerable y de las que solo quedan 17 parejas en toda la CAPV.

Supondría la eliminación de 500 metros de una fresneda ribereña eurosiberiana, que está considerada como Hábitat de Interés Prioritario (91E0*).

El valle donde está proyectado el embalse es una zona que conserva un ecosistema agrícola y ganadero tradicional con un pequeño arroyo, setos vivos entre fincas y pastos, lo que le convierte en un hábitat con una biodiversidad muy relevante. No en vano el emplazamiento previsto para este embalse está incluido en el Catálogo dePaisajes Singulares y Sobresalientes del Territorio Histórico de Álava (Nº 44). La afección paisajística sería irreversible.

En el proyecto se reconoce que con el caudal del arroyo Atiega no es posible llenar el vaso del embalse por lo que se hace necesario bombear agua del Omecillo, con el consiguiente impacto sobre la Zona de Especial Conservación Omecillo‐Tumecillo ibaia/rio Omecillo‐Tumecillo (ES2110005), además del gasto energético que conllevaría.

Por todo ello la Plataforma ciudadana NO al embalse de Barrón-Añana/Barron-Ananako urtegiari EZ pide:

  1. La paralización inmediata del proyecto 10/14 de mejora y modernización del regadío en la zona regable de Valles Alaveses (zonas 1, 2, 3, 5, 6 y7) y más en concreto del embalse de Barrón de 4,9 hm3.
  2. El inicio por parte de la Diputación Foral de Álava de un proceso participativo con todos los afectados, similar al que impulsó en torno al embalse de Korrosparri, con el fin de ofrecer toda la información referida al proyecto y a las necesidades de regadío y así mismo fomentar la participación pública y buscar alternativas.
  3. Ampliación del período de alegaciones que siempre sería posterior al proceso participativo.

Baskonia – Estrella Roja
Baskonia – Enero/Feb 2018
Baskonia – Estrella Roja
Baskonia – Enero/Feb 2018

Dejar respuesta