Los niños alaveses empiezan a beber con 12 años,1 antes que en España

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Una encuesta realizada entre el alumnado de 1º a 4º curso de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) en Álava revela que el inicio en el consumo del alcohol se produce a edad muy temprana. Un año antes de media que en España.

La edad media del inicio en el consumo de alcohol se establece en los 12 años y 5 meses. A partir de los 15 años, entre 8 y 9 de cada diez adolescentes han probado el alcohol.

Estas son algunas de las conclusiones de la encuesta realizada la pasada primavera entre un total de 2.023 alumnos y alumnas de los centros de Secundaria del Territorio Histórico –a excepción de Vitoria-Gasteiz–, y de edades comprendidas entre los 11 y los 17 años de edad.

ETL – Junio

Esta investigación analiza los conocimientos, hábitos y actitudes frente el alcohol del alumnado de 14 centros escolares de nueve localidades alavesas: Llodio/Laudio, Amurrio, AgurainSalvatierra, Oion, Lapuebla de Labarca, Laguardia, Nanclares de la Oca, Murgia y Labastida.

Realizada por el experto Vicente Fernández, de Sasoia, empresa dedicada al desarrollo de programas de Educación para la Salud y prevención de las drogodependencias, el estudio ha sido posible gracias a la colaboración del equipo técnico de Prevención Comunitaria del Instituto Foral de Bienestar Social, encargado de poner en marcha el Plan Local para la Prevención de las Drogodependencias en la zona rural alavesa, y de las y los profesionales de los ayuntamientos de Laudio/Llodio y Amurrio.

Durante la presentación del estudio, Vicente Fernández ha destacado que el 62% de las y los adolescentes encuestados declara haber bebido alcohol alguna vez en su vida.

La edad media del inicio en el consumo de alcohol se establece en los 12 años y 5 meses. Entre los 12 y 13 años se incrementa un 48% el porcentaje de menores que dicen haber bebido.

A partir de los 15 años, entre 8 y 9 de cada diez adolescentes han probado el alcohol. Por sexo, los hombres comienzan a beber antes que las mujeres, para ser sobrepasados por estas a los 13 años.

Tipos y frecuencias de consumo Sobre el primer consumo de alcohol, un 61% asegura que quien se lo facilita es el grupo de amigos y amigas, seguido de su padre o madre (18,9%), otros familiares (6%), o sus hermanos/as (2,7%).

El consumo regular es mayoritariamente bajo entre quienes beben, si bien un 7,3% de la población adolescente consume en un solo día 200 gramos de alcohol. Respecto a los tipos de bebidas consumidas, destacan los destilados de alta graduación con un 32,9%, seguidos de licores de menor graduación (28%), kalimotxo (23%) y cerveza (11,6%).

Siete de cada diez jóvenes no se ha emborrachado nunca, exactamente el 72%. Entre el 28% restante, el 8,6% lo ha hecho una sola vez, el 16,8% varias veces, y el 2,6% restante lo hace de manera habitual. Si se les pregunta por un “atracón de alcohol”, es decir, tomar cinco o más bebidas alcohólicas en un periodo corto de tiempo, la tasa aumenta al 32%, frente al 28% que declaraban haberse emborrachado.

La familia como factor de prevención

Respecto al consumo de alcohol a nivel familiar, solamente uno de cada ocho padres y una de cada cinco madres no beben alcohol. Aunque mayoritariamente el consumo de alcohol en la familia es moderado en frecuencia, destacan un 29% de padres y un 15% de madres que beben alcohol a diario o frecuentemente. En sentido positivo, los chicos y chicas que manifiestan sentirse a gusto en casa y con unas buenas relaciones familiares, presentan menores consumos de alcohol.

Entre los que dicen no haberse emborrachado nunca destacan los que se llevan bien con la familia, con 15 puntos menos de “tasa de borracheras” que el resto.

Además, las madres y padres que no beben o lo hacen con moderación tienen hijos que les imitan y tienen consumos más bajos. De ahí la importancia de activar a las familias como uno de los motores más potentes en la prevención del consumo de alcohol en menores.

La principal razón para consumir alcohol, según las personas encuestadas, es pasar un buen rato o divertirse, seguida de hacer lo que hacen sus amistades, y de olvidarse de los problemas o “pasar de todo”.

En el lado opuesto, el motivo más citado para no consumir alcohol es que consideran que daña la salud, seguido de que no quieren, y porque creen que no lo necesitan para pasarlo bien.

El estudio también ha aplicado el “test Audit”, un cuestionario de identificación de los trastornos debidos al consumo de alcohol, creado por la Organización Mundial de la Salud. De la aplicación de dicho test se desprende que 18 personas de entre 12 y 17 años (el 0.9% de la población objeto del estudio) estarían en máximo riesgo por el consumo de alcohol, incluida una posible dependencia a dicha sustancia a corto o medio plazo.

Si se desciende un grado en la escala, 38 personas (el 2% de las personas encuestadas) pueden tener graves riesgos por el alcohol, y un 10,5% más, es decir 213 personas, riesgo alto por consumo de alcohol.

Acciones preventivas

Durante la rueda de prensa la diputada foral de Servicios Sociales, Marian Olabarrieta, ha resaltado que el consumo de bebidas alcohólicas en menores de edad “tiene repercusiones en la salud y desarrollo de la persona”, por lo que esta encuesta “debe servir para crear un espacio de reflexión en el que instituciones, familia, escuela y comunidad, estudien y analicen la puesta en marcha de acciones preventivas eficaces y coherentes con la realidad de nuestros pueblos, dotando así mismo a la población joven de herramientas y alternativas saludables alejadas del consumo del alcohol”.

En este sentido, ha avanzado que los resultados de dicho estudio ayudarán a la Diputación Foral de Álava a diseñar los futuros programas de intervención con la población joven. En la comparecencia también han tomado parte el alcalde de Llodio/Laudio, Natxo Urkixo, y la primera edil de Amurrio, Josune Irabien.

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